Claros y sombras en el Chop
Pontevedra
Los buenos resultados de la actividad asistencial coinciden con las citaciones judiciales de hasta siete miembros del equipo directivo
02 May 2014. Actualizado a las 07:00 h.
La Estrutura de Xestión Integrada de Pontevedra e O Salnés presumía hace unos días de su actividad asistencial al hacer balance del primer trimestre del 2014. El Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (Chop) -que integran Montecelo y el Provincial- tiene una demora media de 36,6 días para una intervención quirúrgica, lo que lo convierte en el centro con la lista de espera más baja de los hospitales del sistema sanitario público gallego.
En el Chop también destacan las importantes reducciones en las demoras de pruebas diagnósticas, especialmente, en endoscopias digestivas, radiología y ecografías, que presentan tiempos de espera muy por debajo de la media de la comunidad, según los datos oficiales.
Pero esos claros coinciden en el tiempo con las sombras que suponen las citaciones judiciales de hasta siete miembros del equipo directivo de la Xerencia. Las imputaciones están relacionadas con las denuncias penales que presentaron en el juzgado los exjefes de servicio de Digestivo y Psiquiatría del Chop, Enrique Vázquez Astray y Víctor Pedreira Crespo, respectivamente, tras sus ceses.
La primera declaración tendrá lugar el próximo 22 de mayo en el Juzgado de Instrucción número 1 de Pontevedra. Están citados «en calidad de imputados» el gerente, José Manuel González Álvarez, junto a Tomás Ardid Posada, director de Procesos sin ingreso y Urgencias, y Juan Turnes Vázquez, jefe de servicio de Digestivo. Se investiga si los tres directivos cometieron un delito contra la integridad moral, tipificado en el artículo 175 del Código Penal y que puede conllevar penas de prisión y de inhabilitación. Vázquez Astray interpuso la denuncia que dio lugar a estas diligencias tras haber ganado otro proceso en los tribunales. En el 2012, una sentencia que fue ratificada por el TSXG anuló su cese como jefe de servicio al entender que existió «mala fe» en la decisión de la Xerencia.
La segunda declaración está fijada para el 5 de junio en el Juzgado de Instrucción número 2 de Pontevedra. Junto al gerente, están citado otros cuatro miembros de su equipo. Se trata de Isauro Gómez Tato, jefe de servicio de Psiquiatría; José Antonio Ortigueira Espinosa, director de Procesos asistenciales; Concepción Caramés López, jefe de servicio de Personal; y Trinidad Soto Herrero, directora de Procesos con ingreso. Estas diligencias derivan de una denuncia por supuesta prevariación administrativa en el proceso que culminó, en septiembre del 2012, con la designación de Isauro Gómez Tato como jefe de Psiquiatría. El denunciante sostiene que este facultativo tenía menos méritos que él.