La seguridad de los peregrinos aconseja variar en varios puntos el trazado de la ruta xacobea para evitar carreteras
22 Sep 2009. Actualizado a las 11:19 h.
Como dijo en estas mismas páginas Celestino Lores, «el Camino lo hacen los peregrinos y hay que escapar de las carreteras». En esta línea va el informe elaborado por su Asociación de Amigos del Camino Portugués para la Diputación de Pontevedra, con vistas a la puesta a punto de esta ruta xacobea cara al Año Santo 2010, por la que se espera que pasen más de 30.000 peregrinos.
Precisamente, la seguridad de estos peregrinos aconseja una delimitación del trazado con el menor riesgo posible, evitando los tramos conflictivos de carreteras por los que discurre en la provincia de Pontevedra.
El estudio realizado analiza los riesgos de cada una de las etapas, desde Tui hasta Santiago, con la recomendación de algunas desviaciones y otras medidas, como la construcción de pasarelas sobre la N-550, para garantizar esa seguridad.
Según el informe de Amigos del Camino, la etapa Tui-Redondela, de 30 kilómetros, es una de las más duras. Si bien los inicios son por parajes de gran belleza, a partir de Orbenlle y hasta Mos es de duro asfalto y escaso interés.
En esta etapa se propone un cambio de trazado que una el puente de Orbenlle con el albergue de O Porriño para continuar hasta Mos siguiendo el río Louro. Asimismo plantean variarlo desde Vilar de Infesta y llevarlo por la llamada ruta del agua, con bajada a Redondela por el lugar de Cedeira. Con este cambio se evitarían las obras del AVE y un futuro parque empresarial. Este es un tramo de asfalto y con el desvío discurriría por el monte.
La etapa Redondela-Pontevedra, de 21 kilómetros, se considera de las más bellas del Camino. Sus mayores dificultades son las subidas de la Lomba de Cesantes y A Canicouva.
Tiene dos puntos muy peligrosos, el cruce con la N-550 en Cesantes y un tramo de 100 metros por la misma carretera antes de llegar a Arcade. Para salvarlos, se propone la construcción de una pasarela sobre el citado vial en Cesantes y hacer un sendero paralelo al arcén en Arcade, además de un cambio de trazado para evitar en esta zona el cruce en dos ocasiones de la Nacional 550.