La Voz de Galicia

¿Le miran el móvil por encima del hombro?

Opinión

Javier Armesto
Una persona interactúa con el Samsung Galaxy S26 Ultra.

19 Mar 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Shoulder surfing. No es ninguna técnica para surcar las olas haciendo el pino sobre una tabla, y sí algo que todos hemos hecho alguna vez y, al mismo tiempo, de lo que hemos sido víctimas. Se trata de mirar disimuladamente o «por encima del hombro» a la persona que tenemos al lado para curiosear qué es lo que está viendo en ese momento en la pantalla de su móvil. Como vivimos pegados a un smartphone, que ya es casi una extensión de nuestra mano, es inevitable que el dispositivo quede al albur de miradas indiscretas, especialmente en lugares públicos y en los medios de transporte. Ya no es solo una cuestión de privacidad, sino que se pueden generar situaciones incómodas: por ejemplo, estamos en el metro o en un avión viendo los primeros minutos de Maspalomas y en el asiento de al lado va sentado un niño con los ojos abiertos como platos (y su madre o padre todavía más).

Según un estudio realizado por Ipsos, a ocho de cada diez españoles les preocupa que otras personas puedan ver el contenido de su pantalla, y el 66 % aseguran haber sentido alguna vez miradas ajenas en dirección a su teléfono móvil. A pesar de ello, solo un 10 % de la población utiliza filtros físicos para proteger la pantalla, principalmente por falta de conocimiento o por considerarlos incómodos o poco prácticos. Samsung ha encontrado la solución con la nueva función Pantalla de privacidad, integrada en el Galaxy S26 Ultra. Es una característica única en la industria, un panel AMOLED cuyos píxeles pueden controlar cómo se dispersa la luz para limitar la visibilidad desde ángulos laterales, sin comprometer la visión frontal. La función puede activarse o desactivarse, y podemos elegir con qué aplicaciones funciona. Yo la uso con Filmin y otras plataformas de streaming, Instagram y la galería de fotos, pero también puede ser útil si queremos consultar el correo sin revelar secretos profesionales. Ni a derecha, ni a izquierda, ni desde arriba o abajo, el cotilla no puede ver nada, y el único peaje es una imagen algo más apagada, que no compromete la experiencia de usuario. Por cierto, vean Maspalomas, una película muy recomendable.


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