La Voz de Galicia

Informativos de televisión en griego

Opinión

| ARTURO MANEIRO |

09 May 2003. Actualizado a las 07:00 h.

NO SE TRATA de una referencia a la actual presidencia griega de la Unión Europea, sino de algo más alarmante: los telespectadores afirman que no entienden los informativos de sus televisiones, porque para ellos es como si hablaran en griego. En una reciente encuesta del instituto de investigaciones sociales alemán Gewis (www.gewis.de) de Dusseldorf, sobre un informativo de la noche emitido por la ARD, se constató que un 88% de los telespectadores tenían dificultades para entender los temas tratados y que todo les sonaba a griego . Sólo 1 de cada 10 alemanes encuestados entendía el contenido del programa y el conjunto de los términos utilizados. Ante estos datos, el director del European Institute for the Media (www.eim.org), Jo Goebel, considera que muchas de las informaciones que se muestran están expuestas de forma incompresible, porque se da por supuesto que el espectador tiene un conocimiento previo del tema. Por su parte, el director de informativos de la ARD rechaza que los telespectadores sean tan tontos como para no entender las noticias o los programas informativos. Afirma que está convencido de que los ciudadanos alemanes comprenden las noticias, aunque concede que tengan dificultades con algunos términos utilizados. Conviene tener en cuenta que esta falta de comprensión se registra en un informativo de la noche, edición televisiva que se realiza cuando los profesionales ya han tenido tiempo de pensar los temas, valorarlos bien y exponerlos con tranquilidad, sin las trepidaciones que se registran en las ediciones del mediodía. Hasta aquí el caso real de los informativos alemanes. La cuestión es saber qué pensarán los telespectadores españoles de los informativos que les ofrecen nuestras televisiones. Lo más probable es que los resultados fuesen muy semejantes. Y es que da la impresión de que los telediarios no están pensados, organizados y realizados para ser entendidos. Cualquier persona, con un nivel cultural alto, incluso con conocimientos de periodismo o audiovisual, que haga la experiencia de ponerse a atender las noticias de los informativos de las televisiones se llevará la sorpresa de encontrarse perplejo y confuso ante aquellos contenidos que les ofrecen. Se puede llegar a la conclusión de que todo está pensado para cuidar la estructura, el formato, la dinámica, la rutina del espacio informativo, pero casi nunca está pensado para comunicar algo completo al telespectador. Así, cuando no falla la narración oral de los contenidos, falla la exposición visual. Cuando no es excesiva la precipitación de la lectura en off de la noticia es demasiado rápida la secuencia de imágenes. Muchas veces las imágenes muestran escenas que no se entienden ni nadie las explica. En otras ocasiones utilizan imágenes de archivo sin indicar ni la fecha ni la ocasión en que fueron grabadas las mismas; cuando no las repiten hasta la saciedad cada vez que hablan del mismo asunto. No cabe duda de que este estilo informativo favorece la lectura reposada de los medios escritos, y puede promover su compra, pero también pone de manifiesto la necesidad de que los responsables de los informativos de TV se preocupen más por trabajar para que su audiencia los entienda. Todo ello nos lleva a una conclusión: es necesario que los servicios informativos de las televisiones cuenten con periodistas especializados en audiovisual, con dominio de la narrativa y de los recursos propios de la comunicación en este medio, convencidos de que lo importante de su trabajo es informar a la sociedad con tal eficacia que todos lo entiendan, y no sólo cubrir un hueco en el espacio informativo. Leo que el ilustre escritor peruano Mario Vargas Llosa, nacionalizado español y residente en Londres, encabeza estos días una campaña para enviar a los habitantes del hermoso país andino donde viera sus primeras luces una cordillera de libros con destino a las bibliotecas del país. Perú, esa gran nación cuya democracia es ejemplar en todos los sentidos, tiene no obstante algunas lacras de las que sin duda saldrá gracias a la idea del brillante literato. No importa que miles de niños mueran cada año de hambre y desnutrición (5.000 cada año), que el 78% de la población se halle en el umbral de la miseria, que el 54% sea analfabeta o que la esperanza de vida se encuentre en los 46 años. Esa ejemplar democracia, similar a las de Colombia, Ecuador, Guatemala, Argentina o Bolivia, permite también que una normal corrupción se asiente en los parlamentos dominados habitualmente, como es natural, por las oligarquías y los paramilitares. Vargas Llosa desparrama de nuevo su ingenio y bondad para mitigar los estertores de la muerte de los desheredados, enviándoles miles de libros para que en el momento en el que entreguen su alma a Dios, al menos puedan gritar: «¡Muero de hambre, pero leyendo¡». Madrid. El Ministerio del Interior, tras un largo proceso administrativo que ha durado un año y en el que también ha intervenido Defensa, ha decidido inscribir en el Registro Nacional de Asociaciones al Círculo de Oficiales de las Fuerzas Armadas (Ciofas) como asociación profesional de militares en activo, reserva y retiro, cuyo fin primordial es «apoyar y defender a sus asociados la satisfacción de sus intereses profesionales, económicos y sociales, ejerciendo la representación institucional en defensa de los citados intereses». El Tribunal Constitucional tiene declarado que los militares sí pueden pertenecer a las asociaciones reivindicativas siempre que no empleen los medios de la acción sindical (huelga, convenio y conflicto colectivo) para conseguir sus fines, y no porque lo prohíba la Constitución, sino porque ésta permite que el legislador pueda limitar o exceptuar del ejercicio de la libertad sindical a los militares «sometidos a disciplina militar» (en actividad y reserva con destino). Pero la Carta Magna no permite que el legislador pueda limitar el derecho de asociación profesional de los militares, e impone a los poderes públicos la obligación de facilitarles el ejercicio de ese y de los demás derechos fundamentales. Jesús Navarro Jiménez , comandante. Sevilla.


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