Gorbachov culpa a Occidente del riesgo de «otra guerra fría»
Internacional
El exlíder soviético volvió a pedir que se entienda la política del Kremlin en Ucrania
09 Nov 2014. Actualizado a las 08:20 h.
La actitud de Occidente frente a Rusia por la crisis ucraniana viola los compromisos asumidos tras la caída del muro de Berlín hace 25 años y amenaza con desatar una nueva guerra fría, alertó ayer el histórico líder soviético Mijaíl Gorbachov. «El mundo está al borde de una nueva guerra fría. Algunos dicen que ya comenzó», señaló en la capital alemana, donde participa en el aniversario de la caída del Muro.
Considerado uno de los responsables del fin del Telón de Acero, el premio Nobel de la Paz consideró que Occidente, y sobre todo EE.UU., no cumplieron las promesas de 1989. En cambio, se declararon «ganadores» de la guerra fría y sacaron ventaja de la debilidad de Rusia, lo que terminó provocando «un quiebre de confianza», diagnosticó en un acto de la fundación Cinema for Peace.
Sostuvo que Occidente comenzó ya en los años 90 a socavar la confianza con Rusia que había permitido la llamada «revolución pacífica» en Alemania y en Europa del Este. «La ampliación de la OTAN, Yugoslavia y sobre todo Kosovo, los planes para un escudo antimisiles, Irak, Libia, Siria...», enumeró como ejemplos. «¿Y quién sufre más este fenómeno? Europa, nuestra casa en común», dijo.
El exlíder soviético, que será recibido mañana por Angela Merkel, volvió a pedir que se entienda la política del Kremlin en Ucrania y solicitó dar pasos hacia un acuerdo, comenzando por levantar el cruce de sanciones entre Rusia por un lado y Estados Unidos y la UE por el otro.
Condena de La Izquierda
La Izquierda alemana, etiquetada como heredera del régimen germanooriental, condenó ayer la «injusticia del aparato estatal» de la exRDA. Este partido, surgido de la fusión del PDS (el partido único) y de la Alternativa Electoral para el Trabajo y la Justicia Social (que reunía a la disidencia socialdemócrata y sindicalistas) fue el viernes blanco de las críticas por parte de un cantautor disidente de la RDA en la sesión del Bundestag que abrió los actos oficiales.