Es la primera vez que la Unión Europea pone trabas a Galicia para financiar un cese temporal de la actividad pesquera La Unión Europea (UE) se muestra reticente a conceder a la Xunta los fondos del Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca (IFOP) necesarios para indemnizar a los tripulantes y armadores del cerco por la parada biológica que la flota realizó en marzo. Fuentes de la Consellería de Pesca aseguran que es la primera vez que Bruselas adopta esta actitud y hace todo lo posible por «dilatar» la entrega del dinero. El sector es más suspicaz y teme que sea un primer paso para eliminar las ayudas.
14 May 2002. Actualizado a las 07:00 h.
El paro biológico que en marzo desarrolló la flota gallega del cerco fue el tercero y último previsto en el plan trienal de recuperación de la sardina diseñado por la Xunta. En los dos años anteriores, Bruselas informó favorablemente la medida y, hasta ahora, nunca había puesto trabas para entregar a la Administración autonómica los fondos necesarios para financiar el descanso: «Ni el realizado por la flota del cerco, ni ningún otro», señalan fuentes de la Consellería de Pesca.
Sin embargo, en este ejercicio, justo en la víspera del plazo marcado por la normativa comunitaria para hacer efectivo el ingreso, la Xunta recibió una comunicación con sello de Bruselas en la que se reclamaba más información sobre el paro biológico, pues consideraba que no estaba debidamente justificado.
Lo que para la Administración autonómica no deja de ser un trámite burocrático que dilata en el tiempo la percepción de los fondos IFOP, ha levantado suspicacias entre los pescadores afectados, que de sobra conocen las intenciones de la Comisión Europea de restringir las ayudas comunitarias a la pesca limitándolas al desguace de barcos.
Pero tampoco los responsables de Pesca parecen plenamente convencidos de que el retraso sea un simple percance sin trascendencia. De hecho, el director xeral de Estructuras Pesqueiras, Andrés Hermida, se desplazó a Bruselas para entregar en mano la documentación requerida a mayores y, a la vez, intentar desbloquear la concesión del dinero.
La demora en la percepción de las indemnizaciones supone un duro varapalo para los alrededor de 1.200 tripulantes afectados.