París de Noia, el riguroso directo
Galicia
Qué calor. Al ladito de una piscina y sin un mísero árbol bajo el que refrescarse. Ni un banco donde tomar asiento. Pero qué calor. Los músicos ya están sudando y ni siquiera han empezado. Mucho cemento en O Milladoiro. Los edificios son tan jóvenes y hay tantos por estrenar que aquí nadie se acuerda del factor humano, que lo importante es el factor humano, que lo dijo un viejito el otro día en Herbón.
07 Aug 2001. Actualizado a las 07:00 h.
La berlinaza del jefe de la orquesta hace las veces de banco público. Enfrente, doce músicos de jazz. Es un decir. El verano ya llegó, ya llegó, ya llegó; y yo sigo aquí, esperándote; y aunque parezca mentira, me pongo colorada, cuando me miras, cuando me miras, me pongo coloraaaaaaada. Esto se oía en marzo en el programa del Sardá, pero el verano ya llegó, ya llegó, ya llegó. Y eso es impepinable.
La París de Noia tiene contratos para el 2004, toca en riguroso directo y va por ahí con 100.000 watios de sonido al aire.