La Voz de Galicia

La escasez de berberecho hace que se pague «a prezo de ouro»

Firmas

María Hermida Ribeira / la voz

La especie otrora abundante apenas se ve en las plazas y hosteleros de la zona que trabajan con ella tienen que comprarla de otros países

21 May 2014. Actualizado a las 07:00 h.

Hubo un tiempo en que el berberecho era el hermano pobre de los bivalvos. Pero esa época es historia. Actualmente, la especie se paga, tal y como ayer decía una placera de Boiro, «a prezo de ouro». Y detrás de esa cotización elevada están varios factores. Por una parte, que la cofradía de Noia, cuyos bancos son el gran supermercado de berberecho de Galicia, tiene cerrada la campaña. Por otra, que la producción de esta especie en la ría de Arousa continúa muy por debajo de las cifras habituales y en otras zonas de Galicia tampoco se venden demasiados kilos, sobre todo, porque se están registrando algunos cierres por toxina. El caso es que apenas hay molusco. Así que los precios están altos, altísimos.

Tras el batacazo del marisqueo a pie de Rianxo, que cesó temporalmente la actividad por falta de bivalvo, las únicas lonjas donde se vendió este mes algo de berberecho son las de Cabo de Cruz y A Pobra. En el caso crucense, la especie llegó a los 14,30 euros el kilo. Y la cotización media está en 10 euros. Eso sí, los kilos subastados fueron mínimos. En lo que va de mes pasaron por la rula un total de 239 kilogramos. En cuanto a A Pobra, se llegó hasta los 11,45 euros y este mes pasaron por la rula 916 kilos de la especie. Con semejante panorama en los recintos de ventas parece lógico que el género también ande escaso en las plazas. Y así es. Ayer no lo había ni en los mercados de A Pobra ni Ribeira, y a duras penas se encontraba en Boiro. Dicen las placeras que es un riesgo traerlo porque al precio que va «¿quen o pode mercar?». A lo sumo, compran alguno de Portugal para ofrecerlo a una cantidad más asequible.

También es llamativo lo que cuentan algunos hosteleros que trabajan habitualmente con la especie. Es el caso de Casa Pachín, en Taragoña, donde la empanada de berberecho es un plato estrella. Ahora lo están trayendo de Holanda. O eso, o cambiar el relleno de sus míticas viandas.


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