Los ladrones cercan al Alcaián
Firmas
El club renuncia a cerrar el campo tras el segundo robo en cuatro días
29 Oct 2012. Actualizado a las 07:00 h.
El campo de fútbol de Portorrubio, en Coristanco, se va a convertir en nómada. No es que el terreno de juego se vaya a mover de sitio cada semana, lo que sí se trasladará es todo el material cada vez que se utilicen las instalaciones.
La directiva del Alcaián, harta de que los ladrones arrasen con cualquier cosa almacenada dentro, ha decidido que a partir de ahora, al acabar de usar el campo, se llevarán a sus casas todo el material, las bebidas, las equipaciones y hasta la nevera de la cantina.
El pasado jueves por la noche los ladrones entraron en el recinto por segunda vez en una semana. El domingo, de madrugada, ya se habían llevado 160 euros en bebidas, 12 balones de fútbol, material de gimnasio, dos botiquines y otros enseres. Y sin dar tiempo a que el club pusiese otro candado ni soldase el cierre, volvieron a entrar para completar el botín con una nevera, dos porterías de hockey que había fabricado el club e, incluso, 10 balones pinchados. Las pérdidas en esta ocasión ascienden a unos 150 euros, es decir, el importe de la nevera.
Según Iván Souto, vicepresidente del Alcaián, a partir de ahora tocará «comprar de novo todo o que nos levaron e cargar coas cousas despois de adestrar ou xogar». El club coristanqués carece además de póliza de seguros. «A compañía que tiñamos díxonos que non a renovaba hai agora dous anos, despois de que nos entraran catro veces na mesma tempada e, coma agora, nos deixasen sen nada».
El matrimonio entre los ladrones y Portorrubio viene de lejos. El problema es, a juicio del vicepresidente, que «o campo está a dous quilómetros da casa máis próxima. Dentro do campo teñen luz e, despois de romper o fecho, meten os coches e poden facer o que queiran sen que ninguén se entere». Esta vez han arrasado con todo y ningún vecino ha visto nada, pero la directiva no piensa en tirar la toalla. «Hai que seguir como sexa», sentencia Iván Souto.
El del jueves es ya el tercer robo en lo que va de año. Durante una de las oleadas de sustracciones de cobre en la comarca los ladrones los dejaron sin duchas y sin parte del material deportivo. Unos daños que rondaron en aquella ocasión los 700 euros y que pagó el Concello de Coristanco. «A verdade é que llo temos que agradecer porque nos sacaron dunha boa», dice el vicepresidente. Entonces, un vecino había visto cómo un coche se iba de las instalaciones y ahora mismo están a la espera de juicio, aunque no confían en que nadie les devuelva lo sustraído.
El hecho de que muchas de las instalaciones deportivas se encuentren aisladas de la población y que se utilicen solo a determinadas horas ha facilitado en los últimos meses robos en una docena de ellas, entre las que se encuentran en A Laracha, Vimianzo, Baio, Camariñas, Cabana, Agualada, Carballo (As Eiroas) o Corcubión.
sucesos en instalaciones deportivas