La Voz de Galicia

Olas asesinas en el mar

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susana basterrechea redacción / la voz

Generadas por una borrasca al sur de Islandia, se elevaron hasta 7 metros en la costa coruñesa

28 Jan 2012. Actualizado a las 07:00 h.

No había viento fuerte, tampoco llovía. Las malas condiciones ayer de madrugada no estaban en tierra, sino en el agua. El mar de fondo en la costa de A Coruña era de alerta naranja, que se activa cuando se prevén olas de entre 4 y 7 metros. Y de ese calibre eran las que se tragaron en la playa del Orzán al joven eslovaco y a los tres policías nacionales que acudieron en su ayuda.

Según la boya que la red de Puertos del Estado tiene en A Coruña, entre las cinco y las seis de la mañana de ayer la altura significante del oleaje en la zona (altura media del tercio de las olas más grandes) osciló entre los 3,96 y los 3,82 metros. Es decir: hubo olas de mayor tamaño y el mar, en esos sesenta minutos, se levantó fácilmente hasta alcanzar los siete metros de altura. «A eso hay que sumar que coincidió con altamar y la marea estaba terminando de subir [lo hizo pasadas las seis y media de la mañana]. Eso también pudo influir en el fatal desenlace. Fue un cúmulo de factores», explica Juan Taboada, de MeteoGalicia.

El mar de fondo que ayer azotó la costa coruñesa, y el resto del litoral gallego, se generó por efecto de una borrasca situada al sur de Islandia, que trajo ondas de largo recorrido, hasta aquí desde muchos kilómetros de distancia. De hecho, como señala Taboada, el oleaje aumentó súbitamente al mediodía del jueves, pasando de tener en A Coruña olas de nivel verde (menos de 3 metros) a las ya considerables de alerta naranja. En tierra, mientras, reinaba la calma. «Eso es muy frecuente aquí», señala otra meteoróloga del servicio autonómico, María Souto. «Hemos llegado a dar alerta roja por oleaje con un solazo y un día impresionante. Parece que no pasa nada, pero el mar es territorio aparte, va por libre», añade.

Baja temperatura

Ayer de madrugada, además, el del Orzán estaba a entre 13 y 14 grados (13,7, según la boya de Vilán-Sisargas). «Las posibilidades de sobrevivir más de media hora en agua a esa temperatura son nulas», señala Antón Fernández, coordinador de trasplantes en el Hospital A Coruña, donde fue médico de urgencias durante años. Aunque el tiempo de supervivencia, dice, depende de factores como «la grasa corporal, si la persona lleva ropa o no, si es alguien grueso o delgado o si se mueve mucho o poco», en cuestión de pocos minutos la hipotermia ya es muy severa y el corazón empieza a latir más despacio hasta que deja de hacerlo. «Se produce un colapso», dice Fernández.

La costa coruñesa, y la de A Mariña, siguen hoy en alerta amarilla. Las olas podrían llegar a los 4 metros.


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