Nostálgicos de lo auténtico
Ferrol
25 Aug 2007. Actualizado a las 02:00 h.
Cada vez que sucumbo a la tentación de meterme entre pecho y espalda un plato de esos precocinados, ya elaborados, congelados, refrigerados o como quieran llamarlos, termino arrepintiéndome y añorando las albóndigas de mi tía Paloma, las croquetas de mi madre o las exquisitas pizzas caseras de mi cuñado Pancho. Lo siento mucho, pero el glutamato monosódico, los sulfitos, el ortofenilfenol y el conservante E-214 no terminan de convencerme. Por eso me parece estupendo que haya empresarios y productores que sigan apostando por lo natural (ahora es más fashion decir ecológico) y por cultivar los alimentos tal y como lo hacían nuestros abuelos, cuando las manzanas tal vez no eran tan brillantes -a veces tenían gusanito y todo-, pero sabían mucho mejor. A algunos de esos nostálgicos de lo auténtico podrán verlos hoy si se dan un paseo por la alameda de Pontedeume, donde durante todo el día se celebra la II Feira Agrícola Ecolóxica bajo la organización de la Unión de Comerciantes Autónomos Eumeses (UCOA) . Su presidenta, Chus Grandal -tan atenta y simpática como siempre-, me explicaba ayer que en la feria se pondrán a la venta desde mermeladas elaboradas de forma totalmente artesanal hasta lechugas y tomates recién salidos de la huerta (ecológica, claro). No sé por qué, pero el estómago me está empezando a crujir. Pero sigamos, que aún me queda mucho que contarles.
Seguimos en Pontedeume, porque la asociación de comerciantes que preside Grandal está empeñada en revitalizar la villa de los Andrade y en llenar las calles de gente y, por eso, además de la feria ecológica que se celebra hoy, la entidad organizó ayer otros dos saraos: una feria de artesanía y la Festa do Bisté da Marola . La primera se inauguró por la tarde en la Casa de Cultura, donde un puñado de artesanos del Eume -entre ellos, Rosa Jove , César Dapena , Fina Casal , María Teresa Vizoso , Ángel García , Marisa Hermida y Rosa Higuero , entre otros- se dieron cita para mostrar sus creaciones. A los que no pudieron asistir les hago una recomendación: que se pasen hoy por la feria ecológica de la alameda, ya que allí harán demostraciones de su trabajo cuatro artesanos. El maestro tornero Xavier Martín mostrará cómo moldea la madera; Luis Martínez hará lo propio con el cuero; Marisa Hermida enredará bolillos; y Fina Casal se ocupará de tejer la lana. Y ahora me toca contarles lo de la Festa do Bisté da Marola . Nada más leerlo, pensé en un suculento filete de ternera. Pero no. «Nada diso, é unha sardiña lañada -aclara Chus Grandal-, A Marola é unha zona da ría de Ares onde os pescadores collían sardiñas; despois abríanas, deixábanas en salmoeira, secábanas ao sol e asábanas ao ferro». Pues así fue como se degustaron ayer por la noche los mil kilos de sardinas que dispuso la organización para celebrar el fiestón gastronómico, al que pusieron música la banda Norfolk y un grupo de cantareiras de Orballo .
Y ahora me toca hablarles de un proyecto estupendo: la Escuela de Abuelos y Abuelas Educadores de la Cruz Roja . Se trata de una iniciativa puesta en marcha por la ONG con el objetivo de prestar apoyo a los abuelos que, por una u otra razón, se tienen que hacer cargo de sus nietos durante algunas o muchas horas a la semana. Maribel Viñas y María Blanco , responsables del proyecto, me explicaban ayer que los abuelos participantes asisten a un total de once sesiones, en las que aprenden cosas muy útiles sobre la educación de los niños, a los que, por cierto, pueden llevarse a las clases, ya que la escuela cuenta con monitores para atenderlos. A las dos me las encontré ayer en el Cantón, donde la Cruz Roja celebró una jornada de convivencia entre abuelos y nietos -con juegos en peligro de extinción, como la billarda- para dar a conocer el proyecto. Si quieren asistir a la escuela, apunten este número: 981 397 275.
Llegó la hora de decir adiós, pero no sin antes recordarles que Caranza está de patrón hasta el domingo. Las fiestas, organizadas por la Asociación López Bouza , arrancaron ayer con juegos para niños, un pregón de Yolanda Díaz y una churrascada. Para hoy prometen más. Y yo, por mi parte, prometo no seguir enrollándome. Adiós, fisgones.