Rajoy dice con alivio que ganan la «justicia y el sentido común»
España
El líder del PP critica «la inquisición» sufrida por su partido durante seis meses
04 Aug 2009. Actualizado a las 02:00 h.
Mariano Rajoy se fogueó ayer en Santiago de Compostela, su ciudad natal, donde presidió la junta directiva del PP gallego, le puso nuevos deberes a Feijoo -«hay que ir a por las siete ciudades y las cuatro diputaciones», le dijo- y se tomó un copón de cerveza en la terraza del Hostal dos Reis Católicos tras recibir la mayor ovación de las últimas semanas, producida justo en el instante en que anunciaba públicamente, con un signo de relajo en su rostro, que «en Valencia se ha archivado la denuncia contra Camps».
El presidente del Partido Popular ya había iniciado la intervención ante un centenar de dirigentes del partido, en la que hizo un somero balance del curso político que acaba de cerrarse, cuando un colaborador se acercó al atril para entregarle un papel. Rajoy lo leyó y se sonrió. «Me acaban de pasar una nota de la que responderé dentro de tres minutos para pensar bien lo que digo», señaló irónico. Y en efecto, siguió su propio guión, sin apenas inmutarse, hasta manifestar instantes más tarde que con el sobreseimiento de la causa abierta contra el presidente de la Generalitat valenciana han ganado «la justicia, el sentido común y los vendedores de tila, porque hay algunos que están de los nervios».
Rajoy ahorró cualquier otro comentario sobre este asunto y adujo que quien tendría que hablar en realidad del archivo de estas actuaciones era «la inquisición que hemos vivido a lo largo de medio año» en el partido con las imputaciones del caso Gürtel.
El sobreseimiento de la causa abierta contra Camps ante el Tribunal Superior de Justicia de Valencia supone un balón de oxígeno para el Partido Popular cuando más acosado estaba siendo por parte de las autoridades judiciales por las ramificaciones del caso Gürtel, que ya forzaron la dimisión del tesorero del PP, Luis Bárcenas, hace tan solo una semana. Aunque el respiro para el PP puede ser tan solo temporal (la Fiscalía Anticorrupción recurrirá el sobreseimiento contra Campas ante el Tribunal Supremo), lo cierto es que el archivo le permite a Rajoy afrontar en buenas condiciones las vacaciones y el reinicio del curso político en septiembre, con su partido situado por el encima del PSOE en intención de voto.
Ese optimismo es el que Rajoy intentó trasladar ayer a los suyos en el acto celebrado en Santiago. «Hemos ganado en Galicia y hemos contribuido al cambio más importante en el País Vasco», dijo el dirigente popular, antes de evocar también el triunfo en las europeas de junio. «Y ahora el CIS dice que vamos a ganar las generales, vaya por Dios -agregó-, e incluso hay un periódico que sacó la encuesta en las páginas de sucesos». Mariano Rajoy reivindicó un PP situado en la «centralidad política», capaz de llegar a acuerdos con los nacionalistas moderados. «¿Por qué no podemos pactar con CiU, el PNV o el BNG que se rebaje el impuesto de transmisiones?», se preguntó. «No podemos pactar la autodeterminación», insistió, pero en lo demás abrió el abanico de la gobernabilidad para el PP.