Producciones bajo mínimos y plantillas diezmadas hacen planear sobre las fábricas de Citroën en Villaverde y Mangualde el fantasma de Ryton, la última planta desmantelada
11 Mar 2009. Actualizado a las 02:00 h.
Mangualde es una ciudad portuguesa del distrito de Viseu (Región Centro) con cerca de 8.900 habitantes censados y un importante peso de la industria del automóvil que da empleo directo a unas 2.000 familias.
La dependencia económica de la factoría de PSA Peugeot Citroën es vital para la comarca, que aporta el 60% de la plantilla de la multinacional, cifrada, tras los últimos recortes, en 1.000 trabajadores.
La incertidumbre en la localidad lusa va en aumento a medida que los sindicatos alertan de que la cifra de empleos afectados puede superar los 600, lo cual reduciría a menos de la mitad la capacidad productiva de la factoría y haría más que cuestionable su futura viabilidad.
«El impacto es negativo, no solo a nivel familiar, también es malo para todas las estructuras que gravitan en torno a Citroën, principalmente el pequeño comercio o e incluso al transporte intermodal», afirma el presidente de la Cámara Municipal de Mangualde, Soares Marques.
El temor al cierre se ha extendido por toda la comarca y hasta el rotativo