España también las caza al vuelo
Deportes
Llorente fue el gran protagonista de un duelo marcado por las bajas de la selección en el centro del campo
09 Oct 2010. Actualizado a las 18:11 h.
43 tantos después, a Villa se le escapó el más fácil de su vida. Con el arquero tumbado dentro de la portería, el balón a ras de césped, casi en línea de gol, y los cerca de siete metros y medio de poste a poste a su disposición, el Guaje la rompió contra el palo opuesto.
El grosero error del 7 cerraba una primera parte de incesante dominio y estéril resultado para la campeona del mundo y daba paso a un escenario radicalmente distinto en la segunda. No variaron los nombres pero mejoró la puntería. En ambos bandos. Sergio Ramos acababa de asomar por el túnel de vestuarios y culminó su primera carrera con un balón colgado que Llorente cabeceó a la red mientras Karcemarskas buscaba uvas muy lejos de su portería.
El del delantero hacía el chut número 13 de los de Del Bosque contra la meta lituana. Hasta el minuto 46, España los había fallado de todos los colores ante un rival atrincherado. Fue un ejercicio de ataque ante una defensa de nueve para el que la selección ya se había preparado en múltiples duelos previos. Hay pocos equipos que traten de discutir el control de la pelota al combinado nacional y casi todos acaban convertidos en una copia de esa Suiza que estropeó el arranque del memorable Mundial de Sudáfrica.
Pero para eso están las estadísticas. Las posibilidades de que el cerrojazo tenga éxito deben rondar el 1% y ese ya lo dilapidaron los chicos de Hitzfeld este verano. Por mucho que Lituania lograra igualar el encuentro en una rápida contra cerrada por Sernas (era el segundo tiro entre los tres palos del equipo báltico), poco tardó la paciencia y el toque en volver a dar frutos.
De nuevo fue a través de Llorente, que descolgó otra pelota de las nubes, esta vez con Karcemarskas cazado a media salida. El asistente para la ocasión fue Cazorla, remedio de última hora a la octava víctima de la plaga que acosa al campeón. Xabi Alonso se cayó de la convocatoria el mismo día del partido, después de amanecer con la garganta tocada. La medular española quedaba en cuadro.
Cazorla tuvo que retrasar así su posición para acompañar en el centro del campo a Busquets e Iniesta. Este último, relevo a su vez de Xavi. El experimento funcionó, con el futbolista del Villarreal convertido en uno de los protagonistas del choque, aunque mucho tuvo que ver que la exigencia en la divisoria fuera mínima, con un rival que esperaba enrocado en su área.
Gran trabajo de los laterales
Las bandas reclamaron todo el protagonismo, y Capdevila y Ramos multiplicaron sus apariciones. El desgaste de los laterales tuvo premio. Especialmente para el del Real Madrid, que ha convertido el Helmántico en su campo talismán. En Salamanca debutó como internacional y hasta allí regresó ayer convertido en el enlace perfecto para la delantera de los de Del Bosque. Del segundo pase de gol del de Camas se aprovechó Silva, con un nuevo cabezazo que se coló por la escuadra.
Fue un tanto perfecto -logrado a un par de metros de distancia del área pequeña- que a punto estuvo de no llegar. El canario caminaba ya hacia la ducha cuando el seleccionador advirtió que había un error en el panel de cambios. El reemplazado por Pablo debía ser Villa.
Así culminaba para el asturiano otra noche de nervios. El Guaje, poco fino también en el Barça, parece atenazado por el cercano récord anotador y se hartó de buscar su diana número 44 de todas las maneras posibles. Le sobró ansiedad y le faltó cabeza; la que se reveló como solución perfecta al problema del cerrojo lituano.