La Voz de Galicia

La cruz de la creadora de «Los cinco»

Cultura

Á. S. Madrid / Colpisa

La casa de la moneda británica rechaza homenajear a Enid Blyton porque, dice, su obra es «racista, sexista y homófoba»

02 Sep 2019. Actualizado a las 05:00 h.

Los niños y los adolescentes de todo el mundo han devorado las obras de Enid Blyton a la misma velocidad que sus personajes se tomaban la cerveza de jengibre, pero ahora, medio siglo después de su muerte, la figura de la prolífica escritora británica, creadora de Los cinco, Los siete secretos, Las torres de Malory o Santa Clara, entre otras exitosas sagas, está sufriendo el zarandeo de la corrección política. El periódico Daily Mail acaba de desvelar que la Royal Mint, la casa de la moneda del Reino Unido, rechazó en el 2016 acuñar una pieza conmemorativa dedicada a la escritora porque los responsables de la institución consideraron que Blyton era «racista, sexista y homófoba», además de no ser una escritora «suficientemente conocida». A esas conclusiones llegaron al analizar algunas de sus historias. Según este criterio, Blyton es sexista porque permitió que Anne, la más joven de Los cinco, fuera retratada por los chicos de la pandilla como «una simple ama de casa»; homófoba, porque creó el personaje de Jorgina, una marimacho que se viste como un chico (Jorge) y que odia ser una chica; y una racista por identificar a los personajes malvados de sus novelas con los negros, ya fuera una persona o un muñeco.

Expertos en la obra de Blyton y admiradores han salido en su defensa. Todos coinciden en que llamar «desconocida» a una autora que comenzó a publicar en 1922 (en los 60 llegó a España), que firmó 762 novelas y que ha vendido 600 millones de libros (y sigue haciéndolo por miles cada día) es una insensatez. Un ránking la sitúa como el 17.º autor más vendido en la historia. Sobre el resto de las acusaciones aparecen los matices. El novelista Jilly Cooper afirma que la decisión de la Royal Mint es «basura». «Enganchó a miles de personas a la literatura. Yo la adoro, y mis nietos también. Merece un homenaje». La autora de biografías Laura Thompson opina que Blyton no es ni homófoba ni sexista: «Jorgina es tan brillante que los chicos, en comparación con ella, parecen débiles».

Sin embargo, a juicio de los lectores especializados, la última crítica, la de racista, sí tiene fundamento. En la novela The Little Black Doll, la muñeca Sambo es odiada por su dueño simplemente por su «desagradable cara negra» y solo es aceptada y puede volver a casa cuando su cara se vuelve rosa. De hecho, que los malos de sus obras sean siempre negros extranjeros es una constante. Y Blyton usa la palabra nigger [negrata, en castellano], lo que los anglosajones llaman la n-word y consideran como un insulto gravísimo. En un momento de Los cinco van de cámping, dice que Jorge está «tan negro como un negrata con hollín».

Sus editores en inglés, el gigante MacMillan, ya rechazaron publicar una novela de Blyton en los 60 por racista. Y las ediciones de los últimos años se han reescrito (y traducido a otros idiomas) sin las frases más explícitamente racistas. Pero Blyton parece que se ha quedado sin moneda.


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