La Voz de Galicia

Todo el conocimiento de la UDC, a disposición del estudiantado

A Coruña

Jerónimo Puertas Vicerrector de Investigación de la UDC
La investigadora Elena Pazos, receptora de una beca europea Starting Grant dotada con 1,5 millones de euros, en el Cica de Elviña

Con la experiencia modélica del Inibic consolidada, la alianza de los centros de investigación universitarios y el Chuac fructifica en proyectos al más alto nivel

29 Jun 2025. Actualizado a las 05:00 h.

La Universidade da Coruña (UDC) puede acreditar una prolongada trayectoria en investigación aplicada a la salud. Según datos oficiales del Portal de Investigación, hay 282 personas en el ámbito de las ciencias de la salud, lo que incluye al personal de la UDC con sede en centros docentes y de investigación de la propia Universidad y en el Chuac, a través de los acuerdos establecidos con el Sergas.

Gracias a ellos, el Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic), centro mixto UDC-Sergas, pertenece al selecto club de 35 centros acreditados por el Instituto de Salud Carlos III. De hecho, es uno de los únicos dos centros de este nivel cuya universidad no cuenta con un grado de medicina.

En el catálogo de grupos de la UDC hay 23 grupos que, de modo directo, trabajan en proyectos vinculados con la salud y otros 12 que lo hacen de un modo indirecto, en disciplinas como la ingeniería biomédica o la bioinformática. Estos 35 grupos en total aglutinan a 325 investigadores doctores en activo, que unidos a las personas que realizan su tesis doctoral, técnicos y personal de apoyo, suponen una masa crítica muy importante, capaz de sustentar cualquier infraestructura de investigación o docente en el ámbito de la salud.

La investigación en salud cada vez más se rige por el paradigma One Health, que básicamente quiere decir que la prevención y la vida saludable son fundamentales y que fomentar estos hábitos contribuye a una sociedad de personas saludables, frente al paradigma clásico de una medicina reactiva frente a la enfermedad.

Obviamente, esta medicina también es muy necesaria, pero es conveniente englobarla en el concepto general, en el que también caben los fundamentos éticos, el desarrollo de la empatía con las personas y los pacientes, la promoción de entornos saludables, la alimentación adecuada, el ejercicio físico y, en general, todo aquello que consideramos vida sana. Con este marco de referencia, sería raro encontrar un grupo de investigación en la UDC que de uno u otro modo no pudiera contribuir.

Es inevitable reconocer el impacto reciente de la ciencia y la tecnología sobre la medicina. Desde la IA, que se aplica ya de un modo cotidiano en los hospitales, hasta técnicas de impresión de tejidos funcionales, pasando por los últimos avances en genómica, proteómica o nanotecnología, la medicina y las ciencias de la salud evolucionan de un modo vertiginoso y permanente.

Es muy importante que los hospitales y las universidades mantengan contactos estrechos para llevar los avances científicos y tecnológicos a la práctica clínica. La experiencia del Inibic es modélica, y el personal investigador de los centros de investigación de la UDC, como el Citic o el Cica, mantienen contactos permanentes con el Chuac, de los que surgen proyectos conjuntos reconocidos al máximo nivel.

Todo este caudal de conocimiento está a disposición del estudiantado de medicina y del resto de disciplinas del área de ciencias de la salud, en uno de los hospitales de referencia más importantes de España (el mejor clasificado de Galicia), y en una universidad, la UDC, moderna y concienciada con una docencia personalizada, práctica y que incorpore todos los avances tecnológicos, sin descuidar los fundamentos de cada disciplina.

Jerónimo Puertas es vicerrector de Investigación y Transferencia de la UDC


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