Del campo de regatas al campus
A Coruña
11 Sep 2012. Actualizado a las 07:00 h.
De los flashes al flexo. De las aguas de Weymouth a la playa de Bastiagueiro. De la gloria olímpica a la rutina universitaria. «La medalla de oro no sirve para aprobar», comenta sonriente Sofía Toro Prieto-Puga que ayer, como una estudiante más, acudió a su primer día de clase en la facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física, lo que antes era el INEF. A sus 22 años ya conoce estas instalaciones de la Universidad en Oleiros porque en el 2008, al acabar Bachillerato, se matriculó por primera vez. «De los que eran mis compañeros de clase ya no queda ninguno. Todos acabaron», destaca la campeona.
Segundo intento
Sí, porque un año después de empezar la carrera dejó apartados los estudios para centrarse en la preparación de los Juegos Olímpicos en aguas de Santander. «Ahora me matriculé en segundo aunque todavía me quedan asignaturas de primero», cuenta Sofía, que dice que durante sus años de alumna del instituto A Barcala de Cambre sacaba buenas notas, pero «cuando llegué a la carrera...». Ayer fue día de presentación del curso en Bastiagueiro y tan solo tuvo clase de Sociología. «Me felicitaron profesores y compañeros. Me va a costar centrarme después de tantos años y el éxito en Londres, pero a ver si saco el curso», asegura con rotundidad, aunque es consciente de que en cualquier momento puede aparecer un proyecto interesante a nivel deportivo. «Si surge algo intentaré aprovecharlo y tendré que volver a aparcar los estudios», confiesa mientras se fotografía con su novio, también alumno del centro, y con algunos compañeros de clase. Hoy, temprano, sonará de nuevo el despertador. La medalla de oro que ganó hace justo un mes en el campo de regatas se quedará en casa y Sofía Toro se irá con los apuntes al campus.
¡Qué bollo es vivir!
Les aclaro que no es una errata. Se parece al título de la mítica película de Frank Capra protagonizada por James Stewart, pero en realidad se trata de una adaptación de la comedia original escrita por el humorista Antonio Lara de Gavilán, Tono. Una obra que le valió al grupo de teatro aficionado Los Cigarrales, pertenecientes a la Casa de Castilla La Mancha, para ganar el primer premio en su categoría en el reciente certamen Candilejas Don Bosco. «Es para morirse de risa. Hasta a nosotros nos reímos en los ensayos», comenta Jesús Manuel Freire, uno de los protagonistas, que ayer se pasó por Radio Voz junto con sus compañeros de reparto, Lola González, Mila Martínez y Mila López. Bajo la experta dirección de Víctor Díaz Barús este jueves representarán el ¡Que bollo es vivir! en el auditorio del Ágora a partir de las ocho de la tarde. Las entradas, al precio de 2 euros, se pueden adquirir en el quiosco de la plaza de Orense o en la taquilla el día de la función. Ahí tienen a estos optimistas veteranos que quieren hacer reír en estos tiempos que corren.