Indignación por los cortes de luz
A Coruña
Miles de ciudadanos pasaron el día sin suministro y tratando de poner una reclamación ante Fenosa, que aplazó la recogida de incidencias hasta mañana
25 Jan 2009. Actualizado a las 02:00 h.
El ciclón derribó postes de luz y teléfono como si fuesen fichas de dominó. La comarca se quedó sin luz durante más de 24 horas y, como consecuencia, sin servicios básicos como la calefacción o el agua, que en numerosas zonas del área metropolitana se hace mediante un sistema de bombeo que necesita suministro eléctrico.
La avalancha de reclamaciones pilló por sorpresa a los servicios técnicos, que fueron incapaces de acudir a todos los lugares en los que se les llamaba. La situación fue tan inasumible para la compañía eléctrica que hasta las operadoras encargadas de recoger las listas de reclamaciones tuvieron problemas para atender a todas las quejas y a media tarde anunciaron a algunos de los reclamantes que no recogerían más incidencias hasta mañana. Entretanto, los vecinos de municipios como Betanzos, la zona rural de Sada, Arteixo, Oleiros, Paderne, Coirós, Irixoa o Culleredo se desesperaron tratando de sobrellevar el día sin agua y sin luz.
Sin café
En A Coruña los efectos del temporal también hicieron daño, sobre todo a los comerciantes cuya actividad depende de la electricidad. Este fue el caso del Café Delia de Feáns: «No podemos ni cortar fiambre, ni poner un café y vamos a perder la mercancía de tres arcones», relató Claudio Fernández, el dueño del local. Al igual que las casas del alrededor, este café pasó cerca de 24 horas sin luz y con muchos problemas para hablar por teléfono. «El temporal nos va costar, como mínimo, unos mil euros en daños», según precisa Fernández.
En Sada, los trabajadores del restaurante Tía Pepa pasaron parte de la jornada tratando de salvar los víveres acumulados en las neveras y congeladores, ya que los aparatos no funcionaban. «Desde el viernes por la noche ya no pudimos servir cenas y ahora tratamos de no perder lo que nos queda», detalló una de las camareras por la mañana. Además, la gasolinera de la parroquia de Osedo se vio obligada a cerrar, ya que no pudo activar los sistemas de suministro por la falta de energía.
Los establecimientos del municipio vecino de Oleiros acusaron el mismo problema y en Bergondo hubo vecinos que se quedaron incomunicados porque se quedaron sin teléfono e incluso sin posibilidad de salir de sus casas porque los accesos estaban tapiados por ramas y troncos de árboles.
Una de las personas de Arteixo que pasaron un día sin agua se quejaron de los perjuicios, pero también de las maneras con las que fue atendida por los responsables de la empresa concesionaria Augarsa. «Solo hemos recibido malas contestaciones, los únicos que nos han dado explicaciones son los agentes de la Policía Local, que encima están desbordados», aseguró María Isabel Blanco que estaba recabado apoyos entre el resto de afectados para presentar una queja conjunta.
En Cecebre, Carmen Fernández hacía la misma crítica, aunque esta vez dirigida la compañía eléctrica Fenosa: «Levamos dende o venres as nove da noite sen luz e ninguén nos colle o teléfono. Vamos a perder todo o que temos nos conxeladores», detalló.