La plantilla de la siderúrgica larachesa Celsa Atlantic le ha dado el visto bueno a los acuerdos alcanzados por el comité de empresa y la dirección de la compañía en las negociaciones del lunes.
Los trabajadores han apoyado de forma masiva el ERE presentado por la compañía con las modificaciones exigidas por los representantes sindicales.
Las condiciones finales en las que se va a producir la regulación están pendientes de cómo se vayan desenvolviendo los ritmos de producción y los volúmenes de pedidos. En cualquier caso, se mantienen los 120 días de inactividad para cada uno de los 202 trabajadores de la planta de laminación. En ese período, los operarios percibirán un 85% de su salario bruto y la empresa correrá con los costes derivados del pago del IRPF.
Además, se ha introducido un nuevo aspecto que no se había contemplado en un principio. Los cursos de formación a los que tengan que someterse los operarios en los próximos meses se desarrollarán durante el período en que estos estén regulados para aprovechar el tiempo en la medida de lo posible.
Las horas extras también se reducirán en la medida de los posible, y las empresas externas quedarán reservadas para casos de urgencia. «Sempre que os propios traballadores da planta poidan desempeñar esas funcións non se vai recurrir ás subcontratas. A súa actuación quedará reservada para casos de urxencia, como pode ser unha avaría ou algo dese estilo», informó uno de los representantes sindicales presente en las negociaciones.
Las dos asambleas celebradas ayer por la tarde y por la noche sirvieron para ratificar los acuerdos alcanzados por el comité de empresa el lunes y ponen fin a dos largas semanas de negociaciones presididas por la buena voluntad de las partes.
Ahora los trabajadores están pendientes del futuro de la producción para saber cuántos días, de ese tope máximo de 120, van a estar regulados.