La Voz de Galicia

Minas

Carballo

S. G. RIAL

ARA SOLIS | O |

07 Mar 2006. Actualizado a las 06:00 h.

ESTO NO es una cuenca de Asturias, así que las minas nunca han estado presentes en todas las conversaciones, en todas las vidas. Rectifico: no es Asturias porque no hay carbón, pero la riqueza geológica es comparable. Véanse si no los estudios de Parga Pondal o, más recientes, años setenta, de Ponce de León, ahora en la Bretaña. En la Costa da Morte, según un estudio de la Universidad de Valladolid, hay 36 tipos de minerales, algunos en abundancia: rutilo (de ahí el titanio), wolframio, oro. ¡Oro! Aún quedan valles horadados por Corcoesto, cantares y leyendas ligadas al metal, sonidos huecos según en qué piedra toques. Y por Limideiro, en Zas, están vacíos los hoyos, las zanjas, las calicatas abiertas ya por los romanos, hoy cubiertas a medias por los tojos, las tapas de piedra, los basureros. Ni la Santa Compaña, que las solía visitar, se acerca ya por esta área geográfica. Creo que ahora le toca Suramérica. No es Asturias, pero hay caolín, lignito, cuarzo, feldespatos. ¿Y no había carbón, decíamos? Los mayores recordarán cómo se fabricaba (así lo llamaban). Piñas de pinos ardiendo a toda mecha, metidos bajos los terrones en un agujero en el suelo, dejadas dos días, extraídas con las manos, todavía tizones, negrísimos, guardados en sacas, vendidos a herreros por cuatro patacones. Era miseria. Como la de los descalzos que buscaban en Barilongo el escape a la pobreza, y tantos lograron transformarla, cual piedra filosofal, en dos vacas y piedras para una casa. Bendito Barilongo, pese a las palizas y los disparos de los guardias. No es Asturias, no, y nunca se habló mucho de minas, pero algo se habló. Y ahora vuelven a hacerlo, por Anxeriz y sus vueltas, buscando cobalto, níquel, cobre, lo que salga. Vienen de Granada como antes vinieron de Alemania, de Madrid. Algo hay bajo estos suelos, que no sólo dan patatas y cerezas, grelos y harina para pan. Un tesoro. A ver si hay mouros debajo.


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