La Voz de Galicia

MALOS TIEMPOS

Carballo

CRISTINA ABELLEIRA

10 Jul 2002. Actualizado a las 07:00 h.

La culpa es del tiempo o del hombre del tiempo, empeñados en convertir el verano atlántico _con sus refrescantes noches y sus románticos días de lluvia_ en un verano mediterráneo: cuarenta grados a la sombra, playas de arena negra y dura _por no hablar de que no cabe ni un alfiler_ y el molesto viento de poniente siempre a la espalda. ¿Es eso lo que quieren los turistas? Pues no. Yo me niego a que me vendan la imagen del calor asfixiante y de los hoteles de cuatrocientas habitaciones como las vacaciones ideales. Que no. Que yo me quedo con cualquiera de nuestros alojamientos de turismo rural, con la fina arena de la playa de Laxe, con el paisaje incomparable de la marisma de Baldaio y con la comida que prepara cualquiera de los restaurantes de la Costa da Morte aunque a veces nos vemos obligados a pagarla a precio de oro. Y a pesar de eso corren malos tiempos para el sector hostelero. Los alojamientos están vacíos y los restaurantes cuentan sus clientes con los dedos de una mano. El euro tiene buena parte de la culpa, dicen casi todos. Y probablemente tengan razón, porque los visitantes de esta zona son mayoritariamente nacionales, de clase media y con un concepto de las vacaciones un tanto alejado del estereotipo. Pero incluso a pesar de eso no están dispuestos a convivir con la lluvia, sobre todo cuando el entorno les ofrece mucha belleza, eso sí, pero poco más.


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