La Voz de Galicia

Vilagarcía gana población a costa del resto de municipios de la comarca

Arousa

Serxio González vilagarcía

La mayoría de los arousanos que cambian de concello de residencia optan por establecerse en la ciudad Es el octavo ayuntamiento gallego con un mayor retorno de emigrantes

14 Sep 2002. Actualizado a las 07:00 h.

El tópico señala a Vilagarcía y a O Salnés en general como una de las islas de Galicia por lo que al mantenimiento de un saldo demográfico positivo se refiere. Sin embargo, un análisis detenido de la evolución de los últimos años contribuye a eliminar determinadas afirmaciones que se dan por ciertas sin mayor explicación. La comarca es, realmente, una de las pocas de la provincia de Pontevedra que ganó habitantes en las últimas dos décadas, concretamente 5.216 personas. Pero el fenómeno parece obedecer más a una reagrupación de la población pontevedresa que a una pirámide saneada, con un saldo vegetativo -diferencia entre nacimientos y fallecimientos- claramente positivo. Vilagarcía, por ejemplo, es el principal núcleo de crecimiento de O Salnés entre 1981 y el 2000, algo que en su caso se concreta en 3.663 ciudadanos. ¿De dónde sale esta gente? Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, el resto de municipios de la comarca nutren a la ciudad de buena parte de sus nuevos vecinos. Saldo vegetativo en contra El balance de cambios residenciales del 2000 indica que 563 arousanos modificaron su domicilio sin abandonar los límites de la comarca. La mayor parte de este movimiento, alrededor de 158 personas, fue recogida por la capital comarcal. Sólo Cambados se acerca a la capacidad de captación de Vilagarcía: la villa del albariño acogió a 115 de los desplazados. La idea de que el incremento de población se sustenta sobre los otros municipios arousanos se refuerza al analizar el saldo vegetativo que arroja la ciudad. El año pasado, el número de defunciones que se produjeron en Vilagarcía superó al de nacimientos en 21 casos. No existe, por lo tanto, nada parecido a un crecimiento natural. Claro que hay otros factores que contribuyen a este fenómeno. En el 2000, retornaron a la ciudad 217 emigrantes. Una cifra que sólo superaron Vigo, A Coruña, Oleiros, Ourense, Verín, Arteixo y Carballo.


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