El extenista alemán Boris Becker ha sido condenado a dos años y medio de cárcel por ocultar activos para no tener que pagar sus deudas, que ascendían a 60 millones de euros. Becker se declaró en bancarrota en 2017, pero ahora ha sido declarado culpable de violar las leyes de insolvencia de Reino Unido. Becker cumplirá la mitad de su sentencia en prisión y el resto en régimen de semilibertad.
Por Raquel Peláez
Viernes, 29 de abril 2022, 18:30
Hubo un tiempo en que Boris Becker vivía en la abundancia. Veinticinco millones de dólares en premios reunidos durante quince años como tenista, más ingresos publicitarios, no le deberían haber dado problemas de liquidez. En este momento, el extenista dice que no sabe dónde está el dinero. Una excusa que no terminó de convencer a sus acreedores y que ahora, tras un largo proceso penal iniciado en 2017, finalmente lo ha llevado a prisión.
La Fiscalía lo acusa de haber ocultado propiedades y activos para obstaculizar el procedimiento de insolvencia. Hasta este momento, Boris Becker se encontraba en libertad ... bajo fianza porque había sido declarado culpable de cuatro de los veinticuatro cargos que pesaban en su contra y que estaban vinculados con su quiebra en 2017.
Entre sus delitos se encuentra haber transferido cientos de miles de libras a varias personas después de declararse en bancarrota, incluidas sus dos exmujeres, Barbara Feltus y Sharlely Kerssenberg. También se le acusaba de ocultar una propiedad en Alemania y un préstamo de 825.000 euros y acciones en una empresa tecnológica.
Durante el último juicio celebrado hace un mes, Boris Becker se esforzó muchísimo por explicar algo que parecía imposible: no solo que el trofeo que había ganado Wimbledon en 1985 había desaparecido, sino que también lo había hecho todo su dinero. En su primera intervención, su abogado explicó que Becker no sabía nada de los manejos de ocultar dinero que se le atribuían, que había confiado de buena fe en sus abogados y que no sabía ni lo que firmaba, ni los bienes que tenía. Fuera la que fuera, aquella fortuna ya no existe. Todo se ha gastado o vendido: sus concesionarios de Mercedes en Alemania, su apartamento en Londres donde ahora vive su hija Anna Ermakova, su finca de Mallorca, el apartamento de Leimen en el que vivió de joven y del que parece que se había olvidado hasta que, para su sorpresa, se comprobó que le pertenecía… El pasado no jugaba a su favor: en 2002 ya fue condenado a dos años de libertad condicional y a pagar medio millón de euros por evasión fiscal entre los años 1991 y 1993.
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SU VIDA PRIVADA
7 de julio de 1985: Boris Becker fue el primer alemán en ganar Wimbledon. Todavía hoy es el jugador más joven en llevarse el trofeo. Repitió triunfo en 1986 y 1989.
Diciembre de 1993: se casa con Barbara Feltus y tienen dos hijos, Noah y Elias. El matrimonio se separa en 2001.
7 de agosto de 1992: gana la medalla de oro en dobles masculinos en los Juegos Olímpicos de Barcelona junto a Michael Stich.
Año 2000: nace su hija Anna Ermakowa, fruto de la felación que le practicó la modelo Angela Ermakova, que guardó el semen sin permiso para inseminarse. Un año más tarde, una prueba de ADN confirmó que Becker era el padre de Anna. En un principio, él negó la paternidad. Sus abogados le sugirieron que alegara que Ermakova formaba parte de un chantaje armado por la mafia rusa. En julio de 2001 acordó pagarle a la modelo cinco millones de dólares.
SUS FINANZAS
A partir de 1985: tras su victoria en Wimbledon, Becker firma contratos publicitarios millonarios, entre otros con Deutsche Bank y Müllermilch.
Hasta julio de 1990: las ganancias por su carrera suman un total de 25 millones de dólares.
Octubre de 2002: el tribunal regional de Múnich condena al extenista por evasión fiscal ya que, a pesar de lo que afirmó, también mantuvo durante años una residencia en Alemania. Lo dejaron en libertad condicional con una multa de 500.000 dólares y se le ordenó pagar todos los gastos de la corte.
A partir de la primavera de 2008: empieza a participar en torneos oficiales de póquer. Consigue ganar varios premios.
Octubre de 2013: se produce el duelo televisivo con el presentador Oliver Pocher. Motivo: en su último libro, Becker denigra a su examante Sandy Meyer-Wölden, ahora casada con Pocher.
Junio de 2009: Becker se casa con la modelo holandesa Sharlely ('Lilly') Kerssenberg. Cuando se divorcian en 2018, los dos se disputan la custodia del hijo que tienen en común, Amadeus.
Diciembre de 2013: el extenista se convierte en entrenador del número dos del mundo, Novak Djokovic. Deja el puesto en 2016.
Junio de 2018: para detener el procedimiento de insolvencia abierto contra él en Londres, Becker alega una presunta inmunidad diplomática. Dice ser agregado deportivo de la República Centroafricana.
A partir de marzo de 2022: Becker comparece ante un tribunal londinense por no cumplir en plazo los requerimientos del procedimiento de insolvencia. Se le acusa de haber ocultado bienes y no haber entregado toda la información requerida.
29 de abril de 2022: Boris Becker es condenado a dos años de prisión.
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