75 aniversario de la muerte del mafioso

75 aniversario de la muerte del mafioso

El lado tierno de Al Capone

Fotografías: Álbum familiar de Deidre Capone

Al Capone fue el enemigo público número 1, el criminal más famoso del siglo XX. Tanto que su apellido ha perseguido a sus herederos durante años. Deirdre Capone, su sobrina-nieta, contó en primera persona el lado familiar y entrañable del mafioso, un desconcertante testimonio que recuperamos cuando se cumplen 75 años de la muerte de uno de los hombres más temidos de la historia.

Lunes, 24 de enero 2022, 14:27

Soy una Capone. Mi tío abuelo fue Al Capone, considerado el enemigo público número 1 en 1930 por la Chicago Crime Commission. Mi abuelo, su hermano, fue Ralph Capone, enemigo público número 3. Crecí rodeada de hombres vestidos de negro con ametralladoras, pero nunca conseguí reconciliar los terroríficos retratos de Al y Ralph que construían los periódicos con los cálidos señores que bromeaban conmigo en las reuniones de domingo. Ser una Capone ha marcado toda mi vida. Cuando tenía diez años, mi padre se suicidó, derrotado ante el estigma familiar; más tarde, mi hermano siguió sus pasos. De niña intenté esconder mi herencia a ojos de los demás. En vano. Para mis compañeras de colegio, yo era Deirdre Gabriel —el segundo nombre de mi padre—, hasta que el Chicago Tribune incluyó mi verdadero apellido en una lista con las niñas que el día anterior habían comulgado por primera vez. Me quedé sin amigas, nadie me invitaba a sus cumpleaños; a mis compañeras les habían prohibido jugar conmigo.

El gánster y su princesa. «Cuando Al nos visitaba, me compraban un vestido. Siempre nos hacía reír», recuerda Deirdre, que en la foto de apertura posa con Al Capone disfrazado de Papá Noel. «Parecía un niño, pero si entraba alguien ajeno a la familia su mirada se endurecía». En esta imagen, el gánster en Miami, a donde se retiró con su madre, su esposa y su hijo tras pasar siete años y medio en prisión.

El apellido volvió a complicarme la vida al acabar el instituto. Conseguí trabajo en una aseguradora como Deirdre Gabriel y a los seis meses me ... premiaron con una póliza gratuita. Al comprobar mi identidad, el jefe no lo dudó: «¡Estás despedida!». Mi tío, que controló la más poderosa organización criminal de Chicago, de 1925 a 1932, llevaba muerto una década.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Más de xl semanal

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy El lado tierno de Al Capone

El lado tierno de Al Capone