Por Martín Berasategui
Domingo, 4 de octubre 2015, 00:00
4 muslos de pollo deshuesados y con piel
500 g de harina
1 cucharada de pimentón dulce
1 cucharada de pimentón picante
1 cucharada de curri en polvo
1 cucharada de mostaza en polvo
1 cucharada de jengibre en polvo
1 cucharada de tomillo fresco deshojado
1 cucharada de orégano fresco picado
1 cucharada de estragón fresco picado, pimienta molida, leche, agua fría
200 g de panko o pan rallado japonés y sal
PASO A PASO
1. Se trocea cada muslo deshuesado y con piel en cuatro pedazos y se salpimientan.
2. Se mezclan la harina, ... los pimentones, el curri, la mostaza, el jengibre, el tomillo, el orégano, el estragón, la sal y la pimienta. Se divide la harina aromatizada en dos boles. En uno se añade una pizca de leche y agua, removiendo hasta lograr una pasta de rebozo que no quede líquida.
3. En esa pasta se meten los pedazos de pollo, dejando que marinen unas 3 h.
4. Se escurre el pollo de la pasta marinada y se pasa por la harina aromatizada del otro bol; después, por panko. De ahí, al aceite de la fritura, con cuidado de que no se quemen. Se escurre sobre papel absorbente para quitarle toda la grasa. ¡Y listo!
Truco
Si no encontramos el panko, bastaría con el pan rallado normal, pero incluso podemos hacer en casa una especie de panko utilizando pan de molde sin corteza, lo trituramos cuando ya esté duro y completamente seco y lo guardamos herméticamente para que no se humedezca y pierda su dureza, así de sencillo.
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