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Pequeñas infamias

Víctimas de su propia crueldad

Carmen Posadas

Viernes, 03 de Marzo 2023, 09:17h

Tiempo de lectura: 4 min

Por lo visto, Vladímir Putin está pensando cambiar el nombre de la ciudad de Volgogrado por «el más glorioso con el que figura en la historia de nuestra sagrada nación: Stalingrado». Así lo dejó entrever con motivo del 80.º aniversario de la crudelísima batalla homónima en la que los rusos vencieron a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Desde que llegó al poder con la secreta (o no tan secreta) intención de reconstruir la Unión Soviética, la admiración de Putin por José Stalin no ha hecho más que crecer. Por eso, después de pasar por unos años de olvido (sobre todo durante la perestroika y más tarde con Borís Yeltsin), ahora y gracias a tan insigne valedor en Rusia vuelven a erigirle estatuas, a cantar sus glorias y a correr un (es)tupido velo sobre sus muchos desmanes y crímenes.

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