Viernes, 16 de Enero 2026, 10:05h
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Es 6 de noviembre de 2024. La groenlandesa Keira Kronvold entra en el hospital universitario de Thisted a punto de dar a luz. En la mano lleva una bolsa con ropa para su bebé. Poco después yace temblando en una cama. Keira no quiere dar a luz, sabe lo que va a pasar: después del parto perderá a su hija. La niña deberá vivir con una familia adoptiva danesa. Así lo ha decidido el municipio de Thisted.