La profesora que agredió sexualmente a su alumno con parálisis cerebral... y defiende lo que hizo
El asombroso caso de Anna Stubblefield

La profesora que agredió sexualmente a su alumno con parálisis cerebral... y defiende lo que hizo

Fotografía: Jonno Rattman /Redux (Contacto)

Anna Stubblefield, profesora universitaria de Ética, fue condenada en 2015 por agredir sexualmente a Derrick Johnson, un hombre con parálisis cerebral sin posibilidad de comunicación oral. Stubblefield, que practicaba con él un controvertido método terapéutico, afirma que ambos se enamoraron y mantuvieron una relación sexual consentida. Un documental se adentra en un caso que te deja estupefacto.

Judy Clarke

Viernes, 16 de agosto 2024, 09:55

Anna Stubblefield cogió de la mano a Derrick Johnson. «Tenemos algo que deciros», anunció delante de la madre y del hermano de Derrick en el salón de su casa en Nueva Jersey. «Estamos enamorados». «¿Qué quieres decir con 'enamorados'?», preguntó Daisy, la madre de Derrick, aquel 30 de mayo de 2011. «Nos queremos y hemos hecho el amor», especificó Anna. Lo que convierte esa escena en el principio de una tragedia, según contó John, el hermano de Derrick, no fue que Anna fuera blanca y Derrick negro, o que ella estuviera casada y tuviera dos hijos y él nunca hubiera salido con nadie. Lo que los indignó y acabó en un juicio penal fue el hecho de que Anna puede hablar y Derrick no; que ella era profesora universitaria y él tiene la capacidad mental de un niño.

Comunicados. Anna, cuatro años antes de su arresto, con Derrick Johnson, entonces de 30 años (diez menos que ella), cuando practicaba con él el polémico método de comunicación facilitada.

El relato, contado en The New York Times, es ahora un documental, Diles que me quieres (Sky Documentaries), que deja al espectador tan ... desconcertado como a la madre de Derrick. Porque Anna sigue defendiendo aún hoy que Derrick (a quien ella llama Dman) no tiene un retraso mental. No niega que sufra una parálisis cerebral que le causa espasmos, que no puede vestirse ni caminar solo y que usa pañales. Pero Anna cree que su cerebro está atrapado detrás de su parálisis y que solo necesita una forma alternativa al lenguaje oral para compartir su inteligencia: la comunicación facilitada, un controvertido método desarrollado por la pedagoga australiana Rosemary Crossley en los años setenta mediante el cual personas con dificultades motrices severas y sin lenguaje podrían comunicarse. La técnica fue muy popular en los noventa y sigue practicándose.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Judy Clarke

Más de xl semanal

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy La profesora que agredió sexualmente a su alumno con parálisis cerebral... y defiende lo que hizo