La Voz de Galicia

Las claves del poder social

Vigo

Rubén Bastón Director de Márketing de Elogia

02 Mar 2014. Actualizado a las 07:00 h.

Es cierto. Todo ha cambiado con Internet. Y, sin embargo, todo sigue como siempre. Las dinámicas de comunicación han dejado de estar controladas por los centros clásicos de poder: Gobierno, empresas, medios de comunicación. Se han atomizado y se conforman desde la base, el usuario individual, en red.

La información se ha democratizado. De hacer una precaria página personal en Terra.es se pasó a la facilidad de generar contenidos en los blogs y los foros. Hoy en día son múltiples las vías para convertirse en un medio de comunicación: no solo textuales, con Facebook o Twitter; sino también audiovisuales, con los podcasts, Youtube o Instagram.

El ciudadano tiene más potencial de hacerse oír. Y lo sabe. Una mala experiencia con una marca o persona puede acabar inmortalizada en un post de un blog y posicionada en Google durante meses. Una mala frase de un político; capturada con un pantallazo y viralizada por redes sociales hasta saltar a los medios masivos. Los propios medios de comunicación trabajan bajo la crítica lupa de los internautas, siempre dispuestos a sacar punta a sus imprecisiones.

Pero no todos somos iguales en Internet. No es cierto que cualquiera pueda lanzar un viral o incendiar la Red. Internet tiene memoria y para que algo encienda esa mecha epidémica debe haber mucha verdad, un punto emocional y, casi siempre, un histórico de actuación y mucho trabajo en el proceso.

Más del 90 % de las reivindicaciones online se quedan en un estornudo social. Solo los que cuentan con un trabajo previo (una red social amplia y fidelizada), saben cómo conectar con otros públicos (encontrar o convertirse en hubs de información) y tienen la constancia suficiente entran en el pequeño porcentaje de los que pueden trascender a su red más inmediata y lograr verdadero impacto a través de una acción online.

Reputación, contactos y trabajo duro. Es cierto. Todo ha cambiado con Internet. Y, sin embargo, todo sigue como siempre.

@rubenbaston


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