Los plásticos del Miño tocan tierra
Vigo
En diez minutos pueden recogerse hasta 300 piezas en las riberas del río; mientras tanto, otros avistamientos continúan en distintos puntos de Francia y el País Vasco
02 Mar 2010. Actualizado a las 12:00 h.
Los «carriers» del Miño ya tocaron tierra. Los expertos que pusieron nombre y apellido a las extrañas piezas que comenzaron a proliferar en el cauce del río hace quince días avisaron entonces de que, debido a la baja densidad que caracteriza a estos soportes, el vertido comenzaría a ser visible en cuanto las fichas plásticas estuvieran totalmente limpias. Era cuestión de tiempo que se pudiera comprobar empíricamente el principio físico en cuestión. Y, el día ha llegado. Los «carriers» o «cambemberts» como se han popularizado en Francia, donde también se investiga su proliferación en las riberas del Sena comienzan a recogerse por decenas también en las del Miño.
Ya no hace falta echar la tela de angula para arrastrarlas porque lo difícil ahora es no encontrárselas también por tierra. Al menos en las zonas de Tabagón y Seixas, en Portugal. «En diez minutos puedes coger hasta trescientas», confirmó ayer el presidente de la asociación de pescadores del Miño, Samuel Martínez.
No eran predicciones baladí pero, con fichas ya en la mano, semejan aún menos arriesgadas las aproximaciones que apuntaban a que la dimensión del vertido podría ser aún mayor de lo que se prevía. «Se usan 18,9 millones para tratar 100 metros cúbicos de agua», explicaban entonces los doctos en el tema. Es la media para una depuradora de estas características de una urbanización o empresa. Podría ser cualquiera de las dos riberas porque aunque se sabe su procedencia no de dónde vienen. Pero, aún así, ningún argumento consigue explicar ni de lejos cómo es posible que coincida su proliferación en el tiempo por río y playas de Portugal, Galicia, País Vasco y Francia. Al llamamiento internacional de la ONG Sufrider, que con más de 50.000 miembros por todo el mundo se ha propuesto investigar e identificar su origen y posible vinculación de los hechos, se le han sumado ya otras asociaciones como Adega. La entidad gallega también apela a la colaboración ciudadana para que se notifique cualquier avistamiento al Seprona, a su sede o a Surfrider. Los «carriers» se cuelan en titulares de medios de prensa escrita y televisión, que hablan de «invasión de camemberts en Europa» a la misma velocidad que en ríos y playas. Según Surfrider, ya han alcanzado arenales de Peniche, Santander, Bilbao y «se cuentan por toneladas cerca de la ribera del Sena, donde investiga la policía fluvial francesa». La situación se torna «escandalosa», considera Samuel Martínez.