La Voz de Galicia

El descenso es de un 20 por ciento sobre el año pasado

Vigo

J. V.

11 Feb 2009. Actualizado a las 02:00 h.

Cuando la pasada temporada la asistencia habitual a los partidos de Balaídos rondaba los ocho mil aficionados, e incluso en varios de ellos se llegó a superar los nueve mil, parecía que se había tocado fondo, que era muy complicado bajar de ahí.

A estas alturas de la competición, cuando el Celta aún no se había desenganchado del todo de la lucha por el ascenso, el colista, que era el Poli Ejido, consiguió llevar 7.510 personas al estadio. Las cifras bajaron a medida que el equipo fue perdiendo opciones por ejemplo hasta los 6.108 del día del Málaga, aunque cuando surgió el fantasma de un posible descenso, en el partido clave la gente reaccionó ligeramente y acudieron 8.771 aficionados a a ver al Cádiz, que estaba situado a un punto a falta de cinco jornadas y que al final descendió. Pero ya en las dos últimas jornadas no se llegó ni a los seis mil. Era el preludio de lo que se avecinaba para esta campaña, aunque ni los más pesimistas pensaban que la caída iba a ser tan grande: casi un veinte por ciento menos de espectadores en las gradas que la pasada campaña.

Y la cosa puede ser peor si el equipo no reacciona. El próximo partido en Vigo es contra el Éibar, un equipo situado en plazas de descenso, y los de Pepe Murcia necesitan ganar en Tarragona, de lo contrario podrían verse en la clasificación a ocho puntos del ascenso y hundidos en la clasificación, con sus opciones prácticamente descartadas. Se corre el riesgo de que a falta de casi la segunda vuelta completa, los celestes acaben jugando en familia sus partidos de casa.

Previsión de ingresos

El club ya ha presupuestado una reducción en los ingresos por taquillas para esta temporada. La pasada campaña se superó el medio millón de euros (574.152) en este concepto y para esta está previsto que sean en torno a 420.000, aunque no es más que una cifra estimativa fijada en el mes de octubre, cuando todavía no se sabía como iba a ir la temporada.

El club ha sido más optimista en el capítulo de abonados, en el que prevén una subida de ingresos, debido fundamentalmente a que las cuotas son ligeramente más elevadas que el año pasado.

Sin embargo la cifra de abonados ha disminuido sensiblemente a las cotas más bajas de la historia reciente. De los 14.083 de la pasada temporada se ha pasado a 12.409 en esta. Lo que significa que únicamente la mitad de los que pagan religiosamente sus cuotas es estos tiempos de crisis, van a ver los partidos. Los otros seis mil no van al estadio aunque les sale gratis. Es un mal síntoma, y preocupante de cara al año que viene si sigue la misma tendencia.


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