Todos a Tomar
Vigo
29 Nov 2008. Actualizado a las 02:00 h.
La Unión Europea acaba de recomendar, como destino turístico para 2009, la localidad portuguesa de Tomar. Situada en el centro del país, y vecina de Santarém, en Tomar se conserva el fabuloso Monasterio do Cristo, declarado por la UNESCO patrimonio de la Humanidad, hace 25 años. Para conmemorar la efemérides, andan en la noble villa lusa organizando diversos actos, que hacen apetecible la excursión, a unas cinco horas en coche desde Vigo.
El monasterio do Cristo fue encargado por Manuel I, lo que lo convierte en una de las joyas del estilo llamado "manuelino", cumbre del barroco más recargado que pueda imaginarse. Hasta ahora, se pensaba que el "manuelino" era exclusivo de Portugal. Sin embargo, recientes descubrimientos han hallado en Galicia colosales muestras de este estilo.
En Santiago de Compostela, tenemos por ejemplo la gran cumbre del estilo "manuelino". No lo busquen, sin embargo, en la catedral. Porque está situado en las afueras, en la cima de un monte pelado, próximo a la autopista.
La llamada Cidade da Cultura es una obra singular del "manuelino", estilo caracterizado por responder a los caprichos, designados a dedo, por Don Manuel Fraga Iribarne, presidente de la Xunta que, en sus últimos mandatos, se entregó a una deriva de consecuencias insondables. El estilo "manuelino" se caracteriza por ser también muy recargado, aunque en este caso recargado de millones, enterrados en cemento y cuchipandas en la cumbre del Gaiás.
La impresentable herencia de la Cidade da Cultura fue asumida por el nuevo gobierno, que ahora termina, sin que se hiciese otra cosa que cambiar algunos nombres a los enormes edificios, grandes contenedores para los que se desconocen los contenidos. Y es así como entramos en crisis y seguimos pagando esta monstruosidad faraónica, producto de los delirios finales de un mandatario, jaleado por una corte de aduladores.
Hace una semana, visité la Panificadora de Vigo. Es un soberbio edificio que podría albergar un hermoso centro cultural, salas de conciertos o esa biblioteca nacional que ha prometido el Ministerio de Cultura. Sin embargo, no se contempla recuperarla, aduciendo que el coste «sería enorme». Y, probablemente, sea cierto, aunque unas permutas de terrenos podrían abaratarlo.
Pero poco podemos esperar en una ciudad que lleva más de una década haciendo su primer auditorio.
Para Vigo, no hay dinero. Está todo enterrado en el monte Gaiás, producto de ese estilo "manuelino" que nos tenemos que tragar, sin que tampoco los sucesores del gran prócer hayan sabido cómo parar esa locura.
Desde luego, no me nieguen que no dan ganas de mandarlos a todos a Tomar?