La peluquera de la «Movida de Vigo» posee una pequeña colección de obras de artistas que formaron parte de esa época
10 Feb 2008. Actualizado a las 02:00 h.
Mara Costas le ha puesto los pelos de punta a medio Vigo cuando las crestas y los teñidos de colores rechamantes formaban parte del decorado humano de la ciudad durante sus años más creativos. En aquellos tiempos, inicios de los 80, la peluquera que aborrece el cursi término de estilista, se ganó a pulso y tijeras el título de «Peluquera de la Movida».
Afortunadamente para ella, supo sobreponerse a ser una marca de moda a base de evolucionar con los tiempos, y actualmente sigue siendo una de las mejor valoradas por una clientela variada tanto en edades, sexos y orígenes (ya que como ella misma apunta, muchas de las cabelleras a las que da forma llegan desde Portugal).
No está científicamente comprobado, pero puede que a Mara Costas le entrase el veneno del arte por ósmosis. A base de compartir noches y días, y tertulias y fiestas con los artistas de la Movida, poco a poco empezó a interesarse por lo que hacían y a enamorarse de sus creaciones.
Así, tímidamente y sin pretensiones, hoy en día posee una modesta colección de arte basada en la amistad, algo que muy pocos coleccionistas pueden decir. A la peluquera no le importa que las obras que ha ido comprando a lo largo de los años no la conviertan en una millonaria coleccionista privada. Sus fondos artísticos son modestos, pero sentimentalmente muy valiosos, porque forman parte de su propia historia. En cuanto a los galeristas y tiendas de arte, «hay mucha gente que se ha incorporado al sector invirtiendo kilos ganados con la venta del ladrillo para poner una tienda sin tener ni idea ni una pizca de sensibilidad, por eso respeto mucho a gente como Malena Lepina».