La Voz de Galicia

El Plan General desata una guerra propagandística entre BNG y PSOE

Vigo

Diego Pérez vigo

Los nacionalistas responden al buzoneo socialista con folletos que ensalzan el documento El Bloque considera que «faise preciso plantar cara ós demagogos»

28 Mar 2005. Actualizado a las 07:00 h.

BNG y PSOE se han enzarzado en una guerra propagandística en pleno período de alegaciones al nuevo Plan General. A la decisión de los socialistas de buzonear un folleto crítico con el documento urbanístico acaban de replicar los nacionalistas con otro absolutamente favorable y elogioso. Ambos tratan de ganarse a la opinión pública. El único que parece quedar al margen es el PP. El gobierno municipal se ha limitado a informar de la exposición del PGOM en la Escuela de Artes y Oficios con un anuncio que tiene por lema O Vigo que te namorará. Es el Bloque el que ha decidido hacer una campaña cuasi institucional con una cerrada defensa del Plan General, cuya parternidad se atribuye. «Para chegar ata a exposición pública, na que nos atopamos agora, foi preciso un longo proceso que se iniciou no ano 1999 cando a corporación municipal, presidida polo primeiro alcalde nacionalista de Vigo, Lois Pérez Castrillo, decidiu que ha cidade tivera un novo PGOM», explican en su folleto. Éxito Los nacionalistas han empezado a repartir el folleto días después de que los socialistas hiciesen público el suyo y la intención de 80.000 ejemplares. «Faise preciso plantar cara ós demagogos que se atreven a discutir os procesos de participación pública na elaboración dos traballos do plan», dice el BNG. Afirman que nunca en la historia de Vigo o de otra ciudad gallega, hubo tanta participación y añaden que la tramitación se hizo «co máximo consenso social e político». Y considera «un éxito político» de la formación que las demás fuerzas políticas y agentes sociales en su conjunto asumieran el modelo de ciudad que marcó el avance. La guerra desatada confirma que la reconciliación entre BNG y PSOE resulta, hoy por hoy, imposible Los socialistas temen las consecuencias («repetición de erros do pasado») y reclaman cambios; los nacionalistas ensalzan un documento «sen marcha atrás nin paralizacións».


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