La Voz de Galicia

Dios existe y es argentino

Vigo

La Mirilla El recuerdo de Maradona se mantiene vivo en Juan Pablo Zinna, que lleva la imagen del jugador tatuada en la espalda

03 Sep 2003. Actualizado a las 07:00 h.

Andrés Calamaro lo define a la perfección en una de sus canciones cuando advierte que «Maradona no es una persona cualquiera, es un hombre pegado a una pelota de cuero...». Así refleja el cantante la pasión por un Diego Armando que en Argentina se ha convertido en todo un Dios. Juan Pablo Zinna, argentino de nacimiento y afincado en Vigo, es tan sólo un ejemplo de fervor llevando la locura sobre la piel. Su espalda recuerda la mirada de un Maradona festejando un gol en el encuentro disputado frente a Grecia en los Mundiales del 94 de EE.UU. El último partido que disputó el argentino. Pero la pasión por el futbolista nació en Juan Pablo muy pronto, «mi admiración por Maradona viene desde que nací». Cuando habla sobre él sus ojos se llenan de luz y su boca muestra una mueca de satisfacción y orgullo. Y es que Juan Pablo se siente afortunado por haber conocido personalmente a Diego Armando. «Jugué en la cantera del Boca Juniors y gracias a mi amigo Pablo Caballero pude conocerlo», recuerda. Pero para Juan Pablo «su vida privada no es un ejemplo a seguir, porque lo que él hace es cosa suya. Sólo me interesa a nivel deportivo», subraya. Y es por eso que su espalda guarda desde hace dos años, con cariño, la imagen capturada de un Mundial que le marcó. Cuando le preguntas qué es lo que más admira del «poeta del fútbol» confiesa que la calidad y la técnica que tiene a nivel profesional es admirable, puesto que para él «no hay jugador en el mundo técnicamente equiparable a Maradona». Además, «es una persona humilde que da mucho a quien lo necesita», sostiene. Y cambiaría «el entorno que lo sacó del camino. Lo que más me mata es no poder haberlo visto un poquito más jugando al fútbol», se lamenta. Lo que está claro es que Juan Pablo, hoy por hoy, también levanta pasiones. Su tatuaje, dibujado sobre un torso fibroso, alcanza miradas sorprendidas. «En la playa la gente me tiene dicho, vós estás loco, o la verdad es que está muy bueno, e incluso, cómo te hacés ese tatuaje. Yo les digo que lo admiro y que por eso lo quiero llevar sobre la espalda», asegura. El fanatismo por el 23 galáctico es para Juan Pablo sólo «un producto publicitario». Para Zinna, que además de jugar en el Boca militó en un equipo italiano de segunda y en el Celta B, Caballero y Gustavo López se llevan todos sus elogios. «Son jugadores que marcan diferencias, muy ordenados en su vida privada y profesional», admite. Y respecto a la Champions hace su particular quiniela en la que incluye al Celta y al Ajax. Juan Pablo, como Calamaro y Argentina entera, seguirán creyendo que Dios existe y que, además, es zurdo y argentino.


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