La desinhibición y el consumo de alcohol incrementan la agresividad y los enfrentamientos En el último mes se han producido una docena de homicidios en la eurorregión
18 Aug 2003. Actualizado a las 07:00 h.
Varios expertos psiquiatras consultados a uno y otro lado del Miño ponen de manifiesto el aumento de la violencia y la agresividad durante los meses de verano. En el último mes en el sur de Galicia y en el norte de Portugal se han producido una docena de homicidios.
El especialista en psiquiatría vigués, doctor Piñeiro Sampedro, señala que «el calor influye en la agresividad» y el psiquiatra forense Fernando Almeida, autor de un estudio sobre los crímenes en el norte luso, indica que con el calor «las personas salen más a la calle, interactúan más y beben más».
El calor es desinhibitorio. Provoca más interacción social y la prolonga. En verano la gente se mueve más, hay más encuentros, llegan turistas, inmigrantes...A eso se añade la líbido. «El calor incita un mayor deseo sexual y la desinhibición de pulsiones y se acentúa el carácter erótico del ser humano», indica Almeida. Las personas se sienten más libres, disponibles y predispuestas. La forma de vestir impulsa también el deseo sexual y, en muchas ocasiones, desata los celos y la violencia.
Es lo que ocurrió en el reciente crimen de Castrelos. La disputa por una chica, Aurora de las Mercedes, precipitó el asesinato de Laureano Cabral a manos de Ramón Ruade. Según testigos, Ruade se limpió la sangre de su víctima tras inferirle siete puñaladas y le dijo a Aurora: «ahí tienes la sangre de tu novio».