La Voz de Galicia

Del «sushi», a la «caipirinha»

Vigo

Jorge Lamas vigo

Decenas de inmigrantes de los cinco continentes han abierto en la ciudad restaurantes y comercios que ofrecen productos típicos de sus países de origen

15 May 2003. Actualizado a las 07:00 h.

, kebab , factorías o arepas son palabras que enriquecen nuestro vocabulario gracias a la presencia, cada vez más evidente en Vigo, de comunidades extranjeras. La ciudad no ha permanecido ajena a los movimientos migratorios que se están produciendo en el mundo, y la prueba es el gran número de establecimientos comerciales exóticos regentados por inmigrantes. «Soy cuervo», pregona con orgullo un cartel en una cafetería de la Porta do Sol. Los argentinos saben que se trata de un hincha de San Lorenzo de Almagro, cuestión fácilmente constatable al oír el suave acento de su habla. La oleada de retornados procedentes de varios países sudamericanos queda patente en los asadores criollos, cafeterías y tiendas de artesanía espalladas por la ciudad. En la calle Real, los nostálgicos del tango pueden ahogar su sentimiento en El Arrabal . Alicia y Rivera, «en muy buen ambiente», se encargan de transformar el Casco Vello en un rincón porteño. «Capoeira» brasileña Brasil no se queda al margen. Sarga se encarga desde hace tiempo de enseñar las técnicas de la capoeira , y en el Tudo Brasil , de Rosalía de Castro, se puede disfrutar de la caipirinha bajo el lema de «Ordem e Progresso». Cuba deja su huella a través del restaurante El Paladar de La Habana , en Martín Códax, aunque el mojito ya casi forma parte de la oferta de otros establecimientos. En El Buen Gusto, de Elduayen, nos permiten saborear las facturas, un bollo típico de Uruguay y Argentina, mientras que la comida venezolana se concentra en los alrededores de Santiago de Vigo. La comunidad china cuenta con un gran número de miembros en nuestra ciudad. Los restaurantes fueron la punta de lanza de su llegada a la ciudad, pero en la actualidad también regentan bazares y almacenes de ropa al por mayor. El Shanghai , Arco Iris , La Manzana Roja o Cash Hong son algunas de sus referencias a la grastronomía. Sin abandonar Asia, la calle Vázquez Varela alberga un restaurante paquistaní con nombre indio, Taj Mahal . La aportación gastronómica japonesa se encuentra en el restaurante Isola Bella , ubicado en la calle Ecuador, pero sólo un día por semana. El resto de la semana, comida italiana. Y ya situados en la Bota del Mediterráneo, la oferta desborda. Il Tartufo , en sus tres versiones, Corleone , La Góndola o El Chicote son algunos de los restaurantes donde la pasta y la pizza reinan a sus anchas. Los cafés irlandeses llegaron a Vigo, curiosamente, de la mano de gente de la propia ciudad. El Dublín recreó durante mucho tiempo el ambiente de los bares irlandeses, con sus jam sessións , fiestas de San Patricio y Guinness a mazo. Alemania está presente en el restaurante Keller , de Pintor Lugrís, con sus excelentes codillos, o las numerosas cervecerías ateigadas de salchichas variadas, como el Bavaria de La Florida. Y África qué. La amplia comunidad africana comienza a contar con sus propios locales. Locutorios telefónicos donde sus compatriotas se comunican con sus familias, o la tienda de artesanía África , en Carral, son algunos de los primeros ejemplos de la estabilización de esta comunidad. La plaza Elíptica encierra la metáfora de esta vuelta al mundo. En una misma planta coinciden un restaurante dominado por el kebab turco, un establecimiento de comida americana, otro italiano y una café jamaicano. Una fresca cerveza en el bar australiano de la plaza de Compostela nos ayuda a cerrar esta vuelta a mundo.


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