La Voz de Galicia

Un locutorio, un mundo

Vigo

20 Jul 2002. Actualizado a las 07:00 h.

El locutorio Khewal, en Policarpo Sanz, es un lugar perfecto para contactar con los emigrantes africanos. Su dueño, Mustafá, es senegalés, pero sólo fue posible hablar con un empleado, Sèrge, que también es de este país. Sèrge llegó hace tres años, y lleva trabajando ese tiempo en el Khewal, porque conocía al dueño desde hacía tiempo. Llegó vía Barajas y con visado de turista. No tuvo problemas para conseguir los famosos «papeles» rápidamente, pero conoce gente que aún no los ha conseguido: «Hay muchos que no tienen papeles, pero hasta ahora no han tenido ningún problema con la policía». Su gran problema, como el de casi todos los africanos, es conseguir piso. Según Sèrge, «no es fácil». Siempre piden fianza, piden el aval de un mes y además la fianza de una persona española que se comprometa a pagar si tú no puedes». Ahora vive en el Calvario con unos amigos. En cuanto a su integración, habla un español casi perfecto, además de francés, aunque no entiende nada de gallego. Sin embargo, comenta que «hay muchos que sí, hay más que entienden gallego que castellano». Sèrge había empezado estudios universitarios en Dakar pero no terminó y se vino aquí con 25 años. El locutorio abre de 8.00 a 23.00 y trabajan dos empleados y el jefe. Además de teléfonos, tienen una fotocopiadora y una estantería llena de películas de vídeo de Nigeria, Senegal, Ghana... De todas formas, la mayoría de los clientes son latinoamericanos.


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