Castrelos, del abandono a la reconversión
Vigo
M. SÍO DOPESO TESTIGO DIRECTO El Patronato busca hoy un salida a la crítica situación del museo
25 Feb 2002. Actualizado a las 06:00 h.
ATORCE hombres y mujeres justos intentarán buscar esta tarde una solución al maltrecho museo de Castrelos. Son los miembros de un Patronato que no se ve las caras desde el 22 de abril de 2000, fecha en que celebraron la última reunión. Ya en esa sesión se planteó la necesidad de buscar una salida a un museo abocado a la segunda división tras la apertura del Museo de Arte Contemporáneo Marco, que se perfilaba como la apuesta estelar de la concejalía de Cultura para años venideros. En aquella reunión, el concejal de Cultura Carlos Príncipe planteó por primera la posibilidad de reconvertir Castrelos en un Museo Histórico de la ciudad. Casi dos años después, la propuesta de Príncipe volverá hoy a estar sobre la mesa, en una sesión del Patronato que se aventura reñida, ya que en el tiempo transcurrido, el centro municipal ha caído en una situación de precariedad, por problemas de mantenimiento del edificio, pero también de orden interno y de funcionamiento que han llevado al Museo de Castrelos a cerrar parte de sus salas al público. Cierre al público El que en tiempos fuera sede de la mejor pinacoteca de arte gallego se ha ido convirtiendo en un museo lleno de achaques. A las salas de Laxeiro, Lugrís y los pintores Regionalistas, que permanecen cerradas al público desde hace meses por obras, se sumó hace cosa de un mes una nueva estancia, la dedicada a Arqueología, que no podrá ser visitada hasta que se solucionen los problemas de humedad ocasionados por la lluvia. El origen de las filtraciones está en una cañería que no fue sellada correctamente durante las obras de ampliación que se hicieron hace dos años. El agua ha alcanzado también a la base de un retablo del siglo XVIII que preside la capilla. Un centenar de cuadros se amontona en las salas de la última planta. Las obras se descolgaron para las reformas realizadas hace dos años y continúan en el suelo. Otra media docena de estancias llevan meses clausuradas con la intención de someterlas a un baño de pintura que no llega. Un secreto a voces Que el museo municipal está atravesando uno de los peores momentos de su historia era hasta hace poco un secreto a voces. Por si fueran pocos sus los problemas de mantenimiento de un edificio envejecido, la exclusión del museo de los presupuestos de la Concejalía de Cultura confirmaron las sospechas de algunos miembros del Patronato, quienes en varias ocasiones denunciaron la situación de abandono del museo. Las denuncias fueron constatadas gráficamente por La Voz de Galicia y respaldadas por colectivos de máximo peso en la ciudad como la Federación de Vecinos, Amigos de los Pazos, Asociación Galega de Artistas Visuais, además de los partidos políticos PP y DPG y, finalmente, la comisión de gobierno municipal, que forzó la reunión del Patronato.