Un proyecto gafado
Vigo
20 Sep 2001. Actualizado a las 07:00 h.
Con casi un año de retraso, el lunes comenzará la rehabilitación de la plaza de la Independencia, que estará concluida en dos meses. De esta manera el gobierno local y el alcalde, podrán salvar la cara ante unos vecinos cansados. Las discrepancias entre la concesionaria y el gobierno no han sido más que la enésima dificultad en un proyecto marcado por los problemas. El menor de ellos fue el rechazo de la oposición del anterior gobierno a la construcción de este aparcamiento y del otro incluido en el lote, que se construirá en Urzáiz. La llegada del tándem BNG-PSOE no supuso cambios, ya que el contrato estaba adjudicado. El nuevo equipo se limitó a aprobar el proyecto. Los nacionalistas decidieron aprovechar el momento para intentar la peatonalización de la plaza. A la inmediata oposición de los comerciantes de la zona se sumaron los socialistas, que rechazaron el cierre al tráfico. Tras muchos tiras y aflojas se llegó a un endeble consenso entre las partes. En ese momento entró en escena el tranvía que quiere poner en servicio el concejal Carlos Príncipe. La última parte del culebrón tuvo tintes económicos. El Concello elaboró entonces un proyecto de 400 millones y encargó a la concesionaria su ejecución inmediata. Tranvías-Eloymar se negó. El gobierno redujo el ámbito de las obras y el montante se redujo a 172 millones de pesetas. Para presionar a la empresa, la corporación decidió desarrollarlas de forma subsidiaria si la concesionaria no las ejecutaba.