Las autonómicas, determinantes
Vigo
12 Jun 2001. Actualizado a las 07:00 h.
Ahora mismo, las relaciones entre BNG y PSOE parecen atravesar un momento de tregua. Muchos lo achacan a que se acercan las elecciones autonómicas y Beiras y Touriño han llamado al orden para hacer creíble su pacto. La cita de octubre no sólo es determinante para saber si Vigo ha sido el peor laboratorio de ensayo, también será decisiva para lo que resta de mandato municipal. Si el PP pierde, por las expectativas que se abrirían; si gana, por ver cómo evolucionan las relaciones con la Xunta. Castrillo se ha quitado de encima el estigma de rojo comunista. Prueba de ello fue la visita institucional de Fraga y la permanente buena relación tanto del alcalde como de su teniente de alcalde Carlos Príncipe con el conselleiro José Cuiña. Éste, candidato por la provincia de Pontevedra, se está descubriendo como un colaborador nato del gobierno local después de las constantes peleas que mantuvo en el anterior mandato con Manuel Pérez. El Plan General, el Palacio de Congresos, el tranvía, el saneamiento, la constitución del Área Metropolitana, el geriátrico, la urbanización de San Paio de Navia, el vial Seminario-Corredoria y otras muchas obras están en manos del Gobierno gallego. En teoría, deberían ir viento en popa en los dos años que restan hasta las próximas elecciones municipales.