Diccionario imprescindible de la moda de caza
Tendencias
Toda la terminología necesaria para sumergirse en una práctica tan antigua como el ser humano y vestirse para la ocasión
01 Oct 2014. Actualizado a las 12:09 h.
Adaptación a la geografía, a la orografía y a la climatología del terreno y de la zona, de las presas y sus costumbres. Este es el eje que mueve a la indumentaria de caza, que, además de regirse por dictados estéticos y seguir las tendencias de cada temporada, responde a determinadas necesidades. De ahí el cuidado en sus tejidos, sus colores -siempre en la gama cromática de la naturaleza- y sus accesorios. Este deporte, propio de reyes, es mucho más que el rey Juan Carlos, Botsuana y un elefante; es una práctica tan antigua como el ser humano que cuenta con códigos propios, de conducta y de estilo -puedes guiarte por la línea de El Corte Inglés-. Los términos para entenderlo un poco mejor:
Botas de caza. Son uno de los elementos más importantes en el campo y tiene una función esencial: evitar que el frío del suelo suba desde los pies hasta el resto del cuerpo. Chiruca, Lowa y Hunter figuran entre las mejores marcas. Su suela está especialmente diseñada para falitar el agarre al terreno y su forma y tejido, para proteger el pie del cazador y resultar lo más cómodas posible. Las hay especiales para el invierno, para largas esperas y climas fríos; también elaboradas en auténtica piel de animal e inspiradas en las de antiguos cazadores africanos de principios del siglo pasado.
Botas de caucho. Son las clásicas botas altas -de media caña- de goma, en color verde militar. Son impermeables y algunas, ergonómicas.
Breeches. Este término inglés hace referencia a los pantalones de montar a caballo. En sus orígenes se fabricaban en tejidos fuertes, como la loneta o la pana; se ajustaban a partir de la rodilla hasta el tobillo, para subrir esta parte con la bora, y en la parte superior eran abombachada para permitir el movimiento. Están reforzados con piezas de cuero cosidas en las zonas de mayor rozamiento.
Camisa. La elegancia y la caza no están reñidas; es más, caminan de la mano. Para salir al campo, muchos cazadores optan por enfundarse en distinguidas camisas de cuadros o en prendas elaboradas en tejidos técnicos con diseños entallados.
Canana. Es un cinturón para llevar cartuchos o balas. A principios del siglo XIX, se elaboraban en cuero, después empezaron a fabricarse en lona y, hoy en día, se hacen en diversas telas sintéticas que le aportan elasticidad. En México y otros países de americanos se suelen llevar cruzadas en el pecho y en el cinturón, sosteniendo el revólver o pistola.
Corbatas. Enlazan con las camisas y el concepto de elegancia que envuelve a las monterías.
Chaqueta impermeable. Se trata de una chaqueta, tipo chubasquero o chaquetón, corta. En los meses de frío y lluvia, el cazador recurre a estas prendas para guarecerse de las inclemencias meteorológicas. Suele ser transpirable y silenciosa, su tejido no hace mucho ruido para evitar ahuyentar a las presas, se adapta con facilidad al cuerpo y es muy resistente. Algunas cuentan con función antiespino y refuerzos en las extremidades para cazar en lugares donde la vegetación es densa y abundante.
Chaqueta de microfibras. Deriva de la anterior, pero no es impermeable. Puede ser con mangas desmontables.
Chaleco. Ligero y comodo, ofrece total libertad de movimientos. Puede contar esta prenda sin mangas con protecciones acolchadas en ambos hombros, bolsillos delanteros de gran capacidad y cierres antioxidantes. También está muy extendido el modelo de microfibra con cuello de pana.
Chubasquero. Impermeables y en colores caqui, suelen ser prendas grandes y con capucha para proteger sobre todo de la lluvia.
Forro polar. Prenda de abrigo, tipo jersey con cremallera delantera, elaborado en un tejido de punto sintético de aislamiento térmico. Son suaves, cálidos y repelen la humedad, por lo que se secan rápidamente.
Funda de visor. Las hay elásticas y de neopreno, para proteger del clima y mimar los objetos que se utilizan en esta práctica. Las hay también en piel de vaca, forradas en el interior y de colores.
Funda para escopeta. Lo mismo, para las escopetas.
Funda para rifle. Lo mismo, para el rifle.
Gabardina impermeable. Al igual que el chubasquero, protege del tiempo. Esta prenda, sin embargo, está ideada para hacer frente al viento y al frío, más que a la lluvia. De ahí sus grandes solapas, su capa trasera y su longitud.
Gorra. Las hay de dos tipos, con el diseño de la visera típica, a la que se le añaden orejeras, y la boina, de inspiración inglesa, que puede ser lisa o de guadros. También con estampado de gales.
Guantes. De forro polar o impermeables. Juegan con la gama del verde y algunos incluso con el camuflaje.
Micropolar. Camisetas con forro polar. Son ligeros y versátiles.
Pantalón. Suelen ser de goretex, para no dejar pasar el agua. También los hay en tela, con refuerzos en rodillas y glúteos.
Zapatos. Similares a las botas, pero bajos.
Sombrero de caza. De hombre y de mujer. Plegables, en lana y de ala.