«El exorcista: el comienzo» explica los orígenes de la célebre película
Televisión
La película profundiza en la figura del padre Merrin, conocedor del demonio en el filme de 1973 El filme, dirigido por Renny Harlin, ha cosechado tibias críticas en EE.UU.
17 Oct 2004. Actualizado a las 07:00 h.
Para innovar en el manido mundo de las secuelas de las películas de éxito, George Lucas inauguró con su Episodio I una nueva moda: la de los filmes que se estrenan a continuación pero viajan atrás en la cronología de una historia archiconocida. A esta nueva forma de rentabilizar los grandes éxitos, Hollywood acaba de incorporar a El exorcista , que a finales de este mes llega a los cines españoles en una nueva versión y con el subtítulo de El comienzo . La estrategia comercial de los grandes estudios, en un momento de escasez de ideas originales, es bastante clara. El nombre célebre de una película mítica y con tirón y un director, Renny Harlin, que suena entre los seguidores del género de terror por ser autor de Pesadilla en Elm Street 4, Deep Blue Sea, además de otras com o La isla de las cabezas cortadas y La jungla de cristal 2 . El guionista de Terminator uno y dos y El guerrero número 13 se encarga de hacer la reinterpretación con una historia en la que, según las críticas procedentes de los países donde ya se estrenó el pasado verano, la calidad es lo de menos. Especialmente si se la compara con el filme de William Friedkin de 1973 en el cual toma su inspiración, y que, para empeorar las comparaciones, está considerada como una de las mejores películas de toda la historia. La cinta mira hacia atrás en el tiempo para explicar la primera escena que aparece en El exorcista , donde un hombre presencia cómo se desentierra la estatua de un demonio en una excavación. Él resulta ser el padre Merrin, el único conocedor del mal que ha poseído a la niña Megan. La nueva película se centra en profundizar en la historia de este sacerdote y en explicar cómo fue su primer encuentro con el demonio. Aventura en África Angustiado por el horror que ha visto durante la Segunda Guerra Mundial, el padre Merrin, un arqueólogo educado en Oxford, pierde la fe en la humanidad y en Dios. Huye de su Holanda natal y se enrola en una excavación que se va a desarrollar en un remoto lugar de Kenia. Allí han logrado desenterrar una iglesia cristiana que se conserva en perfecto estado y que data del siglo V, mucho antes de que la cristiandad llegara al África Oriental. Pero debajo de la iglesia yace algo malévolo que empieza a despertarse. A medida que los trabajos de excavación prosiguen, los fenómenos extraños se suceden y Merrin llegará a mirar al mal cara a cara. Lo que en un principio iba a ser una introspeccón psicológica en el personaje del padre Merrin, tal como quería el despedido director Paul Schrader, es ahora un filme gore de acción pura y dura, con sus dosis de violencia, sangre y cabezas cortadas. Para los mitómanos, la película cuenta en su favor con el aura de maldita por la muerte del que fue su primer director, John Frankenheimer, que murió poco después de haber abandonado el proyecto. Quizás sus responsables también achaquen a la maldición las críticas cosechadas en su estreno en EE.?UU. y que coinciden en ponerle de forma casi unánime el calificativo de mediocre.