Aplican la eutanasia a una ballena varada en el sur de Brasil
Sociedad
12 Sep 2010. Actualizado a las 02:00 h.
Una ballena franca de 15,8 metros de largo y unas 50 toneladas de peso que permanece encallada desde el pasado martes en la playa Itapirubá Sul, en el sur de Brasil, fue sometida ayer a eutanasia por un grupo de expertos para impedir que siguiera sufriendo. El cetáceo, cuya especie está en peligro de extinción, se encontraba muy débil y ya no tenía fuerzas para volver a alta mar. Según afirmaron los expertos que la cuidaban, probablemente estaba enferma por una infección, que fue la causante de que quedara atrapada en la playa del municipio de Laguna.
Según la jefa del proyecto local para la protección de las ballenas francas, Elizabeth Carvalho da Rocha, «es muy difícil que un animal saludable quede varado en la arena. Este tipo de ballena está acostumbrada a nadar en aguas poco profundas». Por su parte, la bióloga Karina Goch, directora de investigación de la organización gubernamental Proyecto Ballena Franca, entidad que lucha por la preservación de esta especie, explicó que la decisión de aplicarle la eutanasia fue unánime, después de analizar los informes de los diferentes veterinarios y agotadas todas las posibilidades de salvar al cetáceo.
El sistema elegido para quitarle la vida fue la inyección de unos medicamentos, que garantizan la muerte sin dolor del animal. Es la primera vez que en Brasil se utiliza este método para una ballena franca. Antes solo se había usado para dos de la especie jubarte, que son más pequeñas. La semana pasada en Australia sacrificaron a una ballena jorobada con explosivos.