La Voz de Galicia

Las bodas más frikis

Sociedad

Alba Díaz-Pachín

21 Oct 2005. Actualizado a las 07:00 h.

Estos japoneses están locos. O, por lo menos, tienen unos gustos que aquí no podemos entender, porque que te guste Hello Kitty a los quince años tiene un pase -una amiga mía era fanática-, pero ya cuando rozas los treinta y te quieres casar... es raro, reconózcanlo. Por si eso fuera poco, en el hotel Daiichi, de Tokio, sus responsables han decidido ofrecer un plus a quienes quieran celebrar el convite de su boda en los salones. No es un bono para el spa del hotelazo, qué va; es una foto con Hello Kitty y su novio, Querido Daniel . A mí me gustaría más, no sé, Filemón y Ofelia , porque así los novios siempre saldrían sonriendo (y favorecidos en la comparación). Los novios de la imagen podrían ir de luna de miel, por ejemplo, al museo de cera de Movieland , en Buena Park, California. Posiblemente, los de cera son los museos más frikis del mundo, pero, como ya no tienen tanto tirón como antes, están en crisis. El de Buena Park está a punto de cerrar sus puertas, el último día de octubre, en plena apoteosis Halloween, después de 43 años en la brecha. Los parques temáticos de las inmediaciones, Disneyland entre ellos, le han quitado público. Y eso que el museo es una maravilla, con una puesta en escena que ya la quisiera para sí el de Madrid, que tiene las figuras más mal hechas del mundo occidental. En Tel Aviv se celebró ayer la ya tradicional Love Parade, un desfile festeiro que no parece tener mucho de reivindicativo. Bueno, miento, porque exaltar el amor y la fiesta en un pueblo roto y dividido sí tiene mucho de contestatario. Color, música y alegría en la tierra palestina, no está mal. No crean que termino la columna de hoy sin hablar de los Windsor , por Dios. El príncipe Guillermo ingresará el próximo año en Sandhurst, la academia militar más prestigiosa del Reino Unido, según anunció Clarence House, residencia oficial en Londres de su padre, el príncipe Carlos , heredero de la Corona. Guillermo, de 23 años, seguirá así los pasos de su hermano, el príncipe Enrique, de 21, quien accedió a la academia, en las afueras de la capital británica, para hacer carrera en el Ejército de Tierra. Serán 44 semanas de duro entrenamiento.


Comentar