Una odisea para renovar el DNI
Selectividad
Ni concertando citas las colas mañaneras en Lonzas y los jardines desaparecen
09 Sep 2009. Actualizado a las 02:00 h.
Si no eres precavida, madrugón. Y es que la «modernidad» parece que no beneficia a todos por igual, muchos pueden ven frustrada su prioridad para hacerse el DNI por los que sí han concertado una cita telefónica. Así que, lo que se supone es una medida para evitar esas desesperantes colas a primera hora de la mañana, en el Centro Policial de Lonzas, se han convertido en una carrera entre los que necesitan renovar su identificación con urgencia, antes de que llegue la marabunta previsora.
A las cinco de la mañana la gente empieza a ponerse a la cola, y a las siete, cuando el sueño ya está acompañado de una absoluta indignación, y la fila de gente llega hasta la calzada, se empieza a escuchar entre los que rosman en alto, frases de todo tipo; «¿Por qué no abrirán por las tardes?», «¡Que nos traigan una botella de whisky y una baraja de cartas!» o «Las mujeres que van a coser, cosen de 8 a 8, estos qué son más finos, que solo están de 8 a 2», son algunas de ellas, aunque la mayoría, dormidos y con un poco de frío en el cuerpo, guardan en silencio sus replicas.
«Todas las personas que están aquí no serán atendidas» comenta Irene, joven que lleva haciendo guardia desde las 6.30 de la mañana, para cambiar un DNI que tras dos años caducado necesita ser renovado con urgencia. «Tengo que hacer selectividad dentro de una semana, y necesito renovarlo ya», a lo que añade una explicación de por qué no tiene cita previa: «Llame el otro día para que me diesen cita, pero no me atendían hasta octubre y se me hacía un poco tarde».
Muchos coinciden con Irene en que la cita que les ofrecían era demasiado tarde y otros, tras una vida renovándolo de la manera «más tradicional», declaran que continuarán haciéndolo así hasta el final de sus días. Jesús, un señor de avanzada edad, que estuvo esperando desde las cuatro de la mañana, eso sí, siendo el primero de la cola, comentó entre risas «Este é o carné para a gran viaxe». Y es que Jesús decidió ser cauteloso en A Coruña tras no ser atendido en una ocasión anterior. «Onte fun a Santiago e cheguei tarde, razón pola que hoxe estaba aquí as catro da maña». Y al verlo a la salida, luciendo su DNI electrónico en la mano, aclara: «Tivo sentido levantarme as catro».
Pero no todos pecan de despistados, ni se lo toman tan a risa. Mónica esperaba de madrugada tras no lograr concertar cita con el 902, algo que tachó de «estafa» por parte de este servicio, y explica: «Primero te indican que te cobran, luego te cuentan una retahíla y te tienen en el teléfono 8 minutos, para después de toda esa parrafadas colgarte, y tan panchos».