La Voz de Galicia

«No es el postre el que hace engordar, sino el conjunto»

Santiago

Elisa Álvarez campeón del mundo de pastelería en 2001, que imparte un curso en santiago

Defiende la pastelería en una dieta equilibrada, y señala que el chocolate sigue siendo el ingrediente clave

26 Feb 2008. Actualizado a las 02:00 h.

Los alumnos del segundo curso de Elaboración e xestión de cociña del Centro Superior de Hostelería de Galicia tuvieron ayer a todo un maestro internacional para conocer las claves y las técnicas de la repostería, Michel Willaume, que en 2001 ganó la copa del mundo de pastelería de Lyon, y actualmente trabaja como asesor y formador. -Siempre se habla de grandes chefs, pero no de grandes pasteleros, ¿es la hermana pobre de la gastronomía? -Un poquito sí que es la hermana pobre. La otra gastronomía tiene más posibilidades de ser mediatizada, pero el pastelero también tiene que moverse, salir a dar a conocerse y subirse al tren. El pastelero estaba acostumbrado a estar en su obrador y hacer faena, pero ahora los medios están ahí y hay que darse a conocer. La pastelería es igual o más interesante que la cocina. -¿El chocolate es el ingrediente principal? -Por supuesto, y desde hace unos tres, cuatro o cinco años ha cogido aún más importancia. Es un ingrediente sano y de calidad que se aprecia en su justa medida. Cuando se abusa no se estima, las cosas se aprecian cuando se calculan las dosis justas. -¿Dieta y pastelería están reñidas? -Cuando en Estados Unidos tenía una tienda al lado de un gimnasio la gente venía y no quería tomar nada de dulce, pero yo no creo que sea así. La pastelería, si gusta, hay que comerla, pero hay que saber equilibrarla. Si comes un bocadillo, pescado frito y un postre no es el postre el que hace engordar, sino el conjunto. Si la utilizamos bien, y con un producto de calidad, no engordará. -¿Qué tendencias hay en repostería actualmente? -Yo estoy trabajando mucho en el tema de flores naturales, cristalizadas, y en las especias, que abren otro camino muy sutil en la pastelería. -¿De dónde viene su pasión por la repostería? -Ha sido por tener una madre que era muy buena cocinera y hacía pastelería en casa, por lo que yo la sustituí. Siempre que iba por la calle me llegaba el olor a pan recién hecho y a chocolate y a los 13 años ya decidí que eso era lo mío. A los quince ya empecé a trabajar y llevo 27 años en este mundo. -¿En casa de herrero cuchillo de palo? -Por supuesto que no. Si no tengo mi dosis necesaria de dulce el cuerpo me lo exige. Es una droga, pero una buena droga. -¿Algún postre en especial?

-Como yo estoy trabajando en pastelería elaborada, me gusta la casera, por ejemplo un flan, o una manzana cocinada con helado de vainilla por encima, algo muy sencillo de elaborar.


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