La Voz de Galicia

Un «pisito» en el casco histórico

Santiago

Ángel Paniagua santiago

En directo | Siguiendo la huella de los orines Los usuarios de la zona vieja buscan callejones y lugares discretos para aliviarse, pero si la vejiga aprieta no dudan en arrimarse contra cualquier columna de las rúas nobles

09 Sep 2006. Actualizado a las 07:00 h.

FONTE DE SAN ANTONIO. 6.00 HORAS. El callejón aún está mojado porque parte de la noche hay un aspersor para disuadir a los meones. Pero no funciona toda la noche y al final se lleva su ración. TRÁNSITO DOS GRAMÁTICOS Y CANTÓN DO TOURAL. 6.30 HORAS. La vieja barra de la esquina no evita nada; en O Toural ya se puede ver a gente recién levantada que se encuentra con este espectáculo. ?lgunas ciudades son recordadas por sus vistas, y otras por sus sonidos. También las hay que tienen un olor tan característico que es lo primero que viene a la mente al pensar en ellas. Y, lamentablemente, éste es el caso de muchos espacios del Santiago nocturno. Ayer pasamos la noche recorriendo las calles del casco histórico para comprobar, de primera mano, el espectacular y apestoso urinario que son algunos puntos de la capital. ¿Qué imagen tendrán los que vienen a Santiago para recorrer sus piedras centenarias y, cuando salen a tomar algo, se encuentran con que el pis invade la ciudad vieja? El primer punto del recorrido es la Fonte de Santo Antonio. El callejón que hay al lado de un pub concentra a un buen número de meones, en turnos de cuatro personas. Un aspersor funciona durante parte de la noche para evitar, precisamente, lo que sucede cuando está inactivo. No importa que haya varios locales alrededor: en la calle es más rápido porque no hay que hacer incómodas colas. Subiendo por el Tránsito dos Gramáticos el olor es tan característico que hace torcer el gesto. No hay nadie que pase por esta calle y no haga un comentario al respecto. Curiosa puerta hacia la zona vieja... Junto a Preguntoiro, la Travesa da Pescadería Vella, cerca de la praza de Cervantes, es un callejón en el que hay que tener cuidado para no resbalar. Sus marcas en la pared no engañan. El olor de la Vía Sacra, bajando hacia la Quintana y con siete campanadas sonando en la Catedral, es como una bofetada en la cara de los compostelanos: ciudadanos de a pie y políticos. La puerta de una oficina de la Xunta es, significativamente, el lugar preferido de la ciudad para hacer pis.


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