Reportaje | La pérdida de arena de la playa daña el frente marítimo El paso del tiempo demuestra la gravedad de la erosión en esta zona buenense. Los vecinos están divididos: unos quieren su regeneración y otros un puerto deportivo
17 Mar 2007. Actualizado a las 06:00 h.
SEPTIEMBRE DEL 2000.
La playa de Pescadoira todavía tiene arena, aunque ya había empezado a perder un volumen notable.
?l paseo marítimo de Bueu experimenta una media de al menos dos derrumbes cada año, con especial incidencia en el 2002 cuando se sufrieron los destrozos más graves y que estuvieron sin arreglar durante muchos meses. Las diferentes reparaciones acometidas en su momento por Portos y Costas sólo han servido poco más que para actuar como remiendos, sobre todo en la rampa de acceso a la playa, el punto del paseo más reforzado y en donde se han producido precisamente más destrozos reiterados. La causa, según los ecologistas y buena parte de los vecinos, se encuentra en la alteración de las corrientes de este área de la ensenada tras la construcción de las obras de ampliación del espigón del puerto pesquero en 1997.
La solución al problema es complicada y las opiniones son dispares. El Ayuntamiento, respaldado por un grupo de vecinos asociados en una plataforma, defiende la creación de un puerto deportivo en Pescadoira. La anterior Xunta se mostró siempre partidaria de esta opción, pero los actuales responsables de Portos son más cautos, puesto que se intenta que este equipamiento deportivo, de hacerse, no suponga ningún daño a los arenales más próximos como los de Cela y Beluso. La última solución que buscaba Portos pretendía también ser respetuosa con la playa, permitiendo la conservación de algún tramo. El presidente de Portos, Vicente Irisarri, ha manifestado repetidas veces a la alcaldesa de Bueu, Elena Estévez, que el puerto deportivo se hará, pero sus características dependerán de un plan autonómico, que se hará público en abril o mayo.
Por su parte, la asociación Anduxía ha sido muy crítica con el estado de la playa. Además de oponerse rotundamente a un puerto deportivo, que supone que será el golpe de gracia definitivo al arenal, ya que están previstos rellenos, los ecologistas creen que la mejor solución sería el derribo de la prolongación del espigón del puerto pesquero.