Apagado o fuera de cobertura
Pontevedra
Un incremento de población del 500% en verano amenaza con colapsar la red de telefonía móvil en Sanxenxo Pese a contar con el mayor número de antenas por habitante enGalicia, se prevén fallos.
24 Jul 2002. Actualizado a las 07:00 h.
Las operadoras de telefonía móvil dieron la voz de alarma a comienzos de semana. La red actual no soporta el incremento de usuarios que se produce en zonas turísticas en las temporadas de mayor afluencia de visitantes. Según los datos del último censo elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el concello de Sanxenxo tiene una población de 16.203 residentes. Sin embargo, durante la temporada estival, ésta llega a multiplicarse por seis, sobrepasando los noventa mil habitantes. Las consecuencias son fácilmente previsibles, en opinión de Carlos Cernuda, portavoz de las tres compañías de telefonía móvil que operan en España: Movistar, Vodafone y Amena. «Habrá problemas de cobertura», vaticina. «Las antenas están diseñadas para atender a un número determinado de usuarios, si éstos se multiplican por cinco, seis o diez, como en el caso de Sanxenxo, el servicio se colapsa», explica. No se trata de un fenómeno global que se pueda dar de forma generalizada en todo el término municipal. El verdadero problema sobreviene en momentos puntuales y lugares concretos como puede ser las inmediaciones de la playa de Silgar en un fin de semana de temporada alta. La concentración de usuarios que demandan el servicio de las antenas más próximas hacen que resulte difícil la conexión a éstas. «Sucederá aunque el móvil indique que la cobertura es plena», dice Carlos Cernuda. La situación ya se ha producido en veranos anteriores en Sanxenxo, aclaran desde Telefónica Galicia. Sin embargo, las compañías se quejan de que tienen las manos atadas por la negativa de los ayuntamientos a autorizar nuevas licencias para instalar torretas de telefonía móvil. El Concello de Sanxenxo suspendió la concesión de licencias el pasado 25 de Septiembre a la espera de crear una ordenanza municipal que dé respuesta a la carencia de infraestructuras tratando de compatibilizar el desarrollo con la ubicación de los repetidores en lugares que no reaviven la alarma social originada por los supestos efectos nocivos de las radiaciones de las torres.